Municipal Por: Felipe Osman20 de marzo de 2026

El Suoem priorizaría contratos sobre inflación

El gremio analiza, desde hace varios días, una segunda oferta del Ejecutivo: 26 por ciento para cubrir el rezago de la inflación 2025 y el período 2026. Antes habría hostilidades pre-acordadas para lucir hacía adentro.

La paritaria municipal, que hasta ahora transita de manera bastante subterránea, podría empezar a cobrar mayor visibilidad en los próximos días. En rigor, el Ejecutivo ya cursó una oferta de 24 puntos para el 2026 (y el rezago de 2025) que el gremio desestimó, y Rubén Daniele y los suyos tienen ahora otra propuesta, algo mejor, sobre la mesa: 26 por ciento para cubrir el mismo período. Y aunque esos números quedan lejos de las pretensiones iniciales del Suoem, de 35 puntos, el eje de la discusión pasaría por otra variable.

El sindicato atraviesa desde hace años, vaya a saber por qué, serias dificultades económicas, que hasta lo han llevado a poner en venta valiosos inmuebles como su hotel en Mar del Plata. Las explicaciones oficiales apuntan al recorte de la jornada municipal y el consecuente recorte de los salarios sucedidos durante la gestión de Martín Llaryora. Los suspicaces, en tanto, tejen otras hipótesis.

En cualquier caso, el asunto es que esas dificultades todavía no estarían del todo superadas, y la forma de salvarlas –habiendo fracasado la campaña de aportes voluntarios- sería engordar las huestes de aportantes. Es decir, ampliar los planteles.

He ahí una explicación complementaria al interés del gremio de apurar el paso de monotributistas a contrato (artículo 08, en la jerga del Estatuto del Personal Municipal – Ordenanza 7244) y de contratados a planta transitoria (artículo 09 de la misma norma).

La otra explicación es la de siempre: la pulsión irrefrenable de los delegados y empleados jerárquicos del municipio de perpetuar la especie apelando a la naturaleza cuasi-hereditaria de los cargos municipales, consentida y compartida por el grueso de las gestiones.

Bajo ese propósito, algunos delegados disconformes aseguran que la tardanza en aceptar la oferta reside en dos cuestiones: la primera es terminar de afinar con el Ejecutivo la cantidad de becarios y monotributistas que pasaran a “08”. La segunda, le necesidad de la cúpula del gremio de quedar bien parada hacia la interna del sindicato impostando una actitud beligerante.

Algunos agregan también que para que los becarios empiecen a desandar la escalinata que lleva a la estabilidad, el gremio ofrecerá como contracautela un conflicto que garantice el “quite de colaboración” por, al menos, unas cuantas semanas.

Es que detrás de este eufemismo se oculta un ahorro significativo para las cuentas del Palacio 6 de Julio, que se salva de liquidar las “horas módulo” (horas extra sin aportes) que integran una parte sustancial de las remuneraciones municipales. Tan sustancial, que durante el último conflicto llevaron a distintas reparticiones a manifestar su descontento con las decisiones de la conducción.

 

¿A la caza del Ente? 

Los memoriosos recordarán que, durante el último conflicto municipal, uno de los puntos que trabaron el acuerdo fue el famoso Ente de Fiscalización y Control, ideado durante la gestión de Martín Llaryora y realizado durante los primeros compases de la administración de Daniel Passerini.

Esta estructura, concebida a imagen y semejanza de la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tenía el propósito de depurar las Áreas de Fiscalización y Control de los malos hábitos de los inspectores municipales más orilleros, y por eso se planteaba como una organización nueva que debía mantenerse ajena a los tentáculos del Suoem.

El gremio puso el grito en el cielo y, más temprano que tarde, empezaron a conversarse los pases de inspectores que revistaban en la subsecretaría de Fiscalización y Control al ente.

Ahora el gremio estaría a punto de dar otro paso adelante en la conquista del ente, eligiendo delegados en sus oficinas, y salvando los límites legales que impone el Estatuto Social del Suoem disfrazando esa representación como relativa a los empleados de la secretaría de Gobierno con pases en comisión para prestar servicios en el Enfyc.

 

 

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