Municipal Por: Felipe Osman10 de abril de 2026

La ciudad sumaría a los “naranjitas” como agentes externos de control

El oficialismo, con proyecto propio, seguirá la huella de la iniciativa presentada por Fabre y El Sukaría. En esencia, se mantendrá el esquema de cooperativas y se intentará eliminar el cobro directo. Aquellas pasarán a financiarse por el Sistema de Estacionamiento Medido Municipal.

Con las modificaciones introducidas por la Legislatura el Código de Convivencia, la pelota quedó ahora del lado de los municipios, que deberán decidir bajo qué condiciones se habilitará la actividad de los “naranjitas”. Y como el problema es casi privativo de la Capital, empieza a correr el reloj del Concejo Deliberante de Córdoba.

En el Legislativo Municipal conviven, hoy, siete proyectos para regular -en la mayoría de los casos- o prohibir la actividad de los “cuidacoches”. Sus autores son: Gabriel Huespe, Jéssica Rovetto Yapur, Luciano Agüero Díaz, Diego Casado, la dupla Javier Fabre-Soher El Sukaría, Marcos Vázquez, y el bloque radical en su conjunto.

Entre ellos, hay sólo dos que buscan prohibir la actividad: los de Rovetto Yapur y Agüero Díaz. Los restantes, con sus bemoles, buscan regularlo. Y a pesar de que la posición oficial es que se compatibilizarán todos los proyectos, lo cierto es que la decisión de dejar de lado la prohibición lisa y llana ya está tomada. Con lo cual podemos ir dejando afuera del cálculo a estas dos iniciativas.

De las restantes, la que primero introdujo la propuesta de eliminar el cobro directo –es decir, la interacción entre los conductores/pasajeros y los cuidacoches- fue la de Fabre y Soher. Y los proyectos del oficialismo y el resto del bloque radical van, ambos, en la misma dirección.

En concreto, la idea es que los naranjitas -que deberán estar inscriptos en las cooperativas registradas ante el municipio- no cobrarán a los conductores, sino que verificarán que los automóviles tengan activada la aplicación del SEMM (Sistema de Estacionamiento Medido Municipal). Y, se supone, darán aviso de los automovilistas que no lo hayan hecho para que se labren las correspondientes actas de infracción.

En otras palabras, los naranjitas pasarán a ser una suerte de auxiliares externos de los inspectores de tránsito, sumándose a la extensa cadena de la fiscalización municipal.

Será divertido atender, a lo largo del debate, qué naturaleza jurídica se atribuye al pago que los conductores harán vía app del SEMM, si es que el asunto no es convenientemente eludido. La ordenanza 10.425 habla, en su artículo 4, de “precio del servicio”. La pregunta es: ¿cuál servicio? Y en su caso, ¿qué participación tienen en él los “cuidacoches”? A menos que el asunto sea que en Córdoba existe un fenomenal déficit de inspectores de tránsito y nadie lo sabía, la respuesta no se advierte con facilidad. 

En realidad, los conductores financiarán una suerte de seguro de desempleo. Lo que, por su parte, puede ser atendible. El problema es que nadie lo presentará de esa manera.

Una paradoja: la ley sancionada por la Legislatura sí prohibió a los limpiavidrios, que a diferencia de los naranjitas sí ofrecen una contraprestación, y suelen recibir de mucho mejor grado una negativa.

Por otro lado, el proyecto del oficialismo también prevé capacitaciones en: comunicación asertiva, resolución pacífica de conflictos, primero auxilios, seguridad vial y atención del ciudadano, y “toda otra capacitación que por vía reglamentaria disponga la Autoridad de Aplicación”. Al parecer, estos quijotescos servidores también ayudarán a desfacer entuertos.

Una digresión: la ordenanza no explica por cargo y cuenta de quién correrán estas capacitaciones, que probablemente podrían ser suplidas, con creces, requiriendo la simple terminalidad educativa de los cuidacoches.

Finalmente, el giro copernicano del proyecto: se cambiará el color de los chalecos, para que nadie diga que no se solucionó el complejo asunto de los “naranjitas”.

Te puede interesar

La dura respuesta de Juez ante la negativa de Senestrari en su denuncia a Passerini

Unas semanas más tarde de la denuncia realizada por Luis Juez por los desvíos de de subsidios nacionales del transporte público de pasajeros, la Justicia le respondió con la negativa y el senador no tardó en cruzar al Poder Judicial. 

Mi Docta, la nueva plataforma digital de Passerini, llega al Concejo

La gestión municipal apuesta a sumar un hito: la retrasadísima llegada del expediente digital al Palacio 6 de Julio. Lo enmarcará en Mi Docta, una nueva plataforma digital, que traerá aparejados cambios en el Código de Procedimiento Administrativo y promete incorporar IA.  

La UCR sigue presionando para extender la edad jubilatoria policial

El bloque radical llevó a la Legislatura una propuesta que promete fortalecer la seguridad en la ciudad, con ello pretenden un aumento salarial del 20% a los efectivos policiales.

Passerini ofrece pasividad anticipada a 1.000 municipales

La Municipalidad (re)lanzará un plan de pasividad anticipada para los agentes a los que les falte 10 años o menos para jubilarse. Además, consolida la negociación de paritarias a plazo vencido con el Suoem, y celebra el pago de la quinta cuota del endeudamiento internacional tomado por Mestre. 

“Si sobra plata, bajen la tasa”: Caffaratti cruzó el millonario convenio entre la Municipalidad y EPEC

La presidenta del bloque de concejales de la UCR, Elisa Caffaratti, cargó con dureza contra el nuevo convenio entre la Municipalidad de Córdoba y EPEC, que delega la gestión del alumbrado público por un monto de $37.500 millones. La edil calificó el acuerdo como un "cheque en blanco" y advirtió que el costo de esta decisión recae directamente sobre los hombros de los contribuyentes, quienes terminan financiando una estructura doble para un servicio que no mejora.

¿Quién es dueño de las calles?

 
El avance de la marginalidad sobre los espacios públicos conspira contra la construcción de comunidad y ciudadanía.