En plena tormenta de Milei, De Rivas cambia de fase y sale a confrontar
La crisis política que atraviesa el gobierno de Javier Milei empezó a tener efectos más visibles en la dinámica de todo el territorio provincial, no tanto por arrastre sino por reacción. Río Cuarto no quedó fuera de ese proceso y, para una gestión municipal que responde directamente a la voz de mando del gobernador Martín Llaryora, los movimientos quedaron rápidamente en evidencia. En ese contexto, el intendente Guillermo De Rivas decidió activar una nueva fase de su gestión, marcada por un doble movimiento: ajuste interno y endurecimiento discursivo.
El anuncio de la reducción del 30% de la planta política municipal funcionó como la primera señal. En días donde la administración nacional enfrenta cuestionamientos por privilegios y tensiones internas, el Ejecutivo local buscó mostrar austeridad propia y capacidad de ordenamiento, en un gesto que también dialoga con el humor social. En el interior del Gobierno apuntan que los vecinos reciben la peor parte del ajuste mientras salen a la luz casos como el de Manuel Adorni, el jefe de Gabinete con sus viajes y adquisiciones inmobiliarias bajo la lupa.
Es por eso que la reestructuración no se agota en lo administrativo de recortar el gasto, sino es la antesala de un reposicionamiento político más amplio. Ese giro empezará a tomar forma esta semana, cuando De Rivas despliegue una serie de apariciones públicas con un tono más confrontativo hacia la Nación. El conflicto en torno al PAMI, los recortes en discapacidad y el deterioro de los indicadores sociales serán ejes centrales de un discurso que, en el oficialismo local, anticipan como el más crítico desde el inicio de la gestión y el más “coherente” con los valores políticos del intendente.
Está claro que la movida no es aislada y se inscribe en una estrategia más amplia del cordobesismo, que ya tuvo pronunciamientos de peso. El gobernador fijó posición en torno a la situación del PAMI, mientras que el legislador y tercera autoridad provincial Juan Manuel Llamosas aportó una lectura en clave local sobre el impacto de las políticas nacionales. Ahora será De Rivas quien complete ese despliegue territorial del discurso, con una impronta propia que exhibirá en una serie de apariciones mediáticas centradas en los segmentos poblacionales más afectados por la actual crisis económica.
Más allá de las declaraciones que impactarán esta semana, la señal más concreta de ese cambio de etapa ya se vio en la reconfiguración del gabinete. Allí, el intendente decidió fortalecer el área social, elevando a Gregorio Oberti —hasta ahora subsecretario— al frente de Desarrollo Comunitario, una cartera que concentrará distintas áreas bajo la premisa de atender un escenario social más complejo. Desde el Palacio de Mójica plantean que se trata de dar respuesta a demandas que crecen “por servicios que el Estado Nacional deja de prestar”, una definición que ya marca el tono de lo que vendrá.
El nuevo organigrama será enviado este lunes al Concejo Deliberante, donde se terminarán de conocer los movimientos finos: quiénes ganan poder, quiénes lo pierden y qué nombres quedan en el camino. Hasta el cierre del fin de semana, en el entorno del intendente mantenían reserva sobre esos detalles, lo que pudo sugerir la existencia de negociaciones que se estiraron más de lo previsto para evitar que la etapa de cambios no deje heridos o resquemores.
Habrá que prestar atención a la reconfigurada plantilla que, a priori, se presenta como una fase política propia para el intendente. Como lo venían anticipando desde el año pasado, llegó el momento del derrivismo y, aunque el gabinete conserva nombres heredados de la gestión de Juan Manuel Llamosas —como Martín Cantoro (Obras Públicas) y Pablo Antonetti (Economía)—, el proceso de depuración mostró señales de un jefe municipal en busca de imponer el sello propio de una vez por todas. Asimismo, en la mesa chica del intendente le bajan la intensidad a esta lectura y señalan que el contraste interno no está en agenda: “El rival está afuera, no adentro”, afirman. Así, De Rivas seguirá trabajando en tándem con Llamosas, con quien compartirá el liderazgo del PJ: uno en la ciudad, el otro en el departamento.
El arranque de semana aparece así cargado de definiciones. Con un gabinete en proceso de cierre y una agenda mediática en marcha, De Rivas se encamina a inaugurar la etapa más nítida de contraste con la administración de Milei, esa que asomó al inicio de su gestión pero quedó opacada por el respaldo inicial al presidente. Una fase donde el ajuste puertas adentro convive con una decisión política de mayor exposición y confrontación, en sintonía con el momento que atraviesa la Casa Rosada y con la necesidad de reconfigurar el vínculo con la sociedad en un contexto cada vez más exigente.
Desde hoy, Río Cuarto suma un cuarto vuelo semanal a Buenos Aires
La ciudad de Río Cuarto ampliará su conectividad aérea con Buenos Aires a partir de este lunes, cuando entre en vigencia un nuevo esquema de vuelos acordado entre el Municipio y Aerolíneas Argentinas.
El convenio prevé la incorporación de una cuarta frecuencia semanal que se sumará a las tres ya existentes. De este modo, habrá vuelos los lunes, martes, jueves y viernes, lo que representa una mejora en la oferta de conexiones entre la ciudad del sur cordobés y la capital del país.
Además del aumento en la cantidad de servicios, se dispuso una modificación en los horarios. Las partidas desde Buenos Aires serán a las 9.20, con arribo a Río Cuarto a las 10.50, mientras que el vuelo de regreso despegará a las 11.20 para aterrizar en la capital a las 12.30.
La reconfiguración responde a un planteo impulsado por el CECIS y la Asociación Hotelera local, entidades que venían solicitando horarios más tempranos para permitir la realización de gestiones en Buenos Aires durante la misma jornada.
Según lo establecido, el nuevo esquema tendrá una vigencia inicial de seis meses, hasta septiembre, momento en el que deberá renegociarse el acuerdo entre las partes. Durante ese período, Río Cuarto sostendrá cuatro frecuencias semanales, consolidando una mejora en la conectividad aérea.
Desde el ámbito local señalaron que la demanda de pasajes se mantiene elevada, impulsada por viajes de negocios, atención médica, turismo y participación en eventos y actividades académicas. Estos factores terminaron de inclinar la decisión de ampliar la oferta de vuelos hacia la capital.