Dólar Oficial
--
Dólar Tarjeta
--
Dólar Blue
--
Dólar MEP
--
Contado c/Liqui
--
Riesgo País
496

Caras y caretas cordobesas

Saludado por su regreso de Europa en 1913, y retratado luego en una caricatura, es todo lo que dedica el semanario a Lugones, el mismo año de sus famosas conferencias sobre el “Martin Fierro” en el Teatro Odeón de Buenos Aires.
Cultura17 de diciembre de 2025Víctor RamésVíctor Ramés
Ilustración Córdobers Lugones 17 Diciembre
Un retrato de Lugones por Zavattaro, 1913, un antiguo ejemplar del "Martín Fierro" y un dibujo de Castagnino.

Por Víctor Ramés
[email protected]


Construyendo a Leopoldo Lugones (Novena parte)

Como se vio, Lugones y familia estaban de vuelta en Buenos Aires en enero de 1913, tras casi dos años de permanecer en Europa, y Caras y Caretas saludaba el regreso del escritor a comienzos de marzo. El 15 del mismo mes le dedicaba un retrato del bardo cordobés a toda página, de mano del ilustrador Zavattaro. Debajo se incluía un texto de retórica encomiosa:

“Su talento es una cantera que nunca se agota. Con voluntad fuerte para la labor extrae a diario de su cerebro de titán los bloques necesarios para hacer su obra. Las artes, la ciencia, la historia, la filosofía, la ética y la poesía tienen imágenes valiosas en sus temples, trabajadas maravillosamente por este artífice del pensamiento. El gran Cervantes no desdeñaría estrechar la mano de este noble obrero de la joven América.” 

No se encontrará en adelante, en el semanario, más referencias, ni siquiera mención a la actividad de gran importancia que el autor concretaría en el escenario porteño en mayo de ese año: la serie de conferencias en el Teatro Odeón que darían como fruto, en 1916, su libro “El Payador”. 

Según refiere Jorge Cruz en su comunicación de 2017 “Lugones en París”, el regreso a la Argentina tenía como primer motivo “despedirse de sus padres, Santiago Lugones y Custodia Argüello, afincados en Santiago del Estero. Allá fue el trío familiar para cumplir con este homenaje que podía ser el último, dados la edad de los ancianos y el proyecto de larga permanencia en Europa.”

Aunque el escritor había pensado en un viaje “relámpago” a la Argentina, tras la visita a la casa paterna se dejó tentar por la oferta de dar una serie de conferencias en el Teatro Odeón, respondiendo a la oferta -refiere el autor antecitado, Jorge Cruz- que le hizo el empresario del Odeón, Faustino da Rosa. Este le sugería a Lugones que contase su experiencia europea. Pero, en vista de los temas que el cordobés había venido investigando y escribiendo en Londres (como lo refería en la entrevista ya citada de Caras y Caretas donde contaba su entusiasmo por el Martín Fierro y por “el lenguaje del gaucho, que considero la raíz del futuro idioma argentino”), don Leopoldo decidió desarrollar ese interés en las conferencias de Buenos Aires, las que seguramente le serían muy bien retribuidas.

Dado el silencio de la revista sobre esas disertaciones, unas palabras en base a otras fuentes le darán su lugar a esa actividad de Lugones en Buenos Aires, antes de su vuelta a Europa. 
Las mismas darían un aporte intelectual con varias aristas dignas de mención, aunque tal vez la más importante tuvo que ver con un enfoque por medio de la cual Lugones operaba la legitimación y consagración del “Martín Fierro” como fuente de una épica nacional. Era una necesidad, dada la “invasión” de inmigrantes cuya llegada había comenzado a transformar de manera definitiva las culturas regionales argentinas. En Buenos Aires, “ciudad sin tradición”, la llamó Sarmiento, la transformación social y cultural tendría un impacto sin vuelta atrás. Lugones enunciaba claramente el carácter advenedizo de los inmigrantes respecto a una cultura nacional Claro que la consagración del “mito gaucho” sería también de utilidad para las escuelas, para que los hijos de inmigrantes encontraran referentes (o también ídolos) palpables para identificarse con la argentinidad. 

Publicada en 1872 su primera parte y en 1879 “La vuelta de Martín Fierro”, el libro de Hernández, absorbido por multitudes (gracias a un programa nacional de alfabetización que se remontaba a políticas de Sarmiento), fue ninguneado por la literatura argentina. Como marcó sabiamente Adolfo Prieto en “El discurso criollista en la formación de la Argentina moderna” (1988), el Martín Fierro fue excluido sistemáticamente del Anuario Bibliográfico, diccionarios y todo discurso oficial. Era objeto de una censura “letrada”, siendo que su autor era un poeta y periodista, no un “gaucho”. Todo eso y el camino recorrido para que la obra cumbre de José Hernández llegara a todas las escuelas del país, a tiradas descomunales, a múltiples ediciones, a estar en forma permanente en boca de la prensa, a traducciones a decenas de idiomas, al estudio y análisis por autores internacionales; todo eso, decíamos, procede en buena medida del acto de “restauración” propiciado por Lugones en sus conferencias del Teatro Odeón, en mayo de 1913, donde llamó al Martín Fierro como “el libro nacional de los argentinos”.

Hay que decir que ese reconocimiento llegaba cuarenta años más tarde que la consagración popular del folleto hernandiano, a través de su compra y su lectura por una masa de lectores suburbanos y de las áreas rurales, de sus bolsillos de trabajadores y obreros; a través de su lectura de unos gauchos para otros tal vez iletrados, aprendiéndose estrofas de memoria, y haciendo del recitado una versión oral; e incorporado, además, al habla cotidiana algunos versos o sextinas enteras. Como se puede ver -no es culpa de Lugones, claro- la consagración de la burguesía por su intermediación llegaba con medio siglo de retraso respecto a la del pueblo, considerando a ambas clases como mentalidades culturalmente divididas entre sí. 

En lo concreto, siguió las conferencias de Lugones un público de figuras distinguidas de la oligárquica sociedad porteña, maravillada ante el descubrimiento de que el país contaba con un cantar de gesta nacional, claro que su héroe era un gaucho desertor y de facones sacar, con visos de antihéroe. El diario La Nación publicó las conferencias. No era poca operación cultural para la aprensiva clase que se miraba en el espejo de Europa. 

Y hacia Europa volvió a embarcarse, a fines de julio de 1913, la familia Lugones, dejando el jefe del trío una huella vibrante a su paso por Buenos Aires. 

Te puede interesar
ilustra--Marilina--Lula-Bertoldi-y-Fangoria

Una canción de costa a costa

J.C. Maraddón
Cultura27 de agosto de 2026
El director Javier Van De Couter eligió un tema del repertorio del dúo español Fangoria, “Momentismo absoluto” (en versión de Lula y Marilina Bertoldi) para una escena de la serie “Moria” donde aparece por primera vez Cecilia Roth en el papel de la diva. 
Ilustración-Abalos-Jueves-27-de-Agosto

Explorar por igual futuros y pasados

Gabriel Ábalos
Cultura27 de agosto de 2026
Un retrato de la tarde cordobesa revela creaciones musicales contemporáneas, un programa de cine reciente, tributos a un grande del rock, discusiones sobre el porvenir de los libros, revisión de una película de los ochenta.
ilustra-alice-pinta-a-fader

Caras y Caretas Cordobesas

Víctor Ramés
Cultura26 de agosto de 2026
Fader volvería a estar ausente, en 1929, en el salón de Müller, y ya no concurriría a exposiciones a la ciudad porteña. A comienzos de ese año se colgarían obras del pintor de Loza Corral en una exposición colectiva organizada por el Jockey Club de Buenos Aires.
ilustra-ted-lasso

Razones para el retorno

J.C. Maraddón
Cultura25 de agosto de 2026
Durante este mes de agosto, una vez cada miércoles, se han ido estrenando en Apple TV los nuevos episodios de “Ted Lasso”, que ahora muestran al DT al frente del plantel femenino del AFC Richmond, junto a su fiel asistente Beard y a la ayudante Alice Chilton.
ilustra-feder-en-ford-t-con-cuadros

Caras y Caretas Cordobesas

Víctor Ramés
Cultura24 de agosto de 2026
El “fordcito” de Fader fue un vehículo que el pintor había adaptado para trasladar sus pinturas y telas en busca de paisajes lejanos. En algún momento se convirtió en su única oportunidad de seguir pintando, cuando su salud empeoró en los años 1928 y 1929.
Lo más visto
congreso-diputados-1

Diferenciarse sin pelear, el eureka del Panal con el tema mora

Bettina Marengo
Provincial27 de agosto de 2026
El “Programa Provincial de Alivio y Reordenamiento del Endeudamiento Familiar” le sirve a Llaryora para ponerse en la vereda del frente de Milei sin enfrentarlo. En el Congreso, el cordobesismo va a apoyar proyectos sobre el tema. El director de Bancor, el macrista Hérnan Lacunza, esbozó una defensa estatista sin hablar de Córdoba.
03-Centro-Civico_0035

Las heridas de octubre aceleran militancia en seccionales

Felipe Osman
Provincial27 de agosto de 2026
El partido se pone en marcha para recuperar volumen en las seccionales. Con Siciliano como principal comisionado, habrá una reunión de toda la orgánica esta semana y encuentros en cada seccional. La premura tiene una explicación: las heridas de octubre.
ilustra-prunotto-llamosas-y-facundo-torres-meten-bajo-alfombra-flores

El oficialismo no cedió con Flores: licencia con omisiones opositoras

Carolina Biedermann
Provincial27 de agosto de 2026
Con 34 votos a favor, el oficialismo logró la aprobación de la licencia del legislador de Río Seco Ramón “Cañito” Flores. La oposición quería la expulsión. Las ausencias en las bancas opositoras fueron observadas, porque a la hora de la votación, no hubo reemplazos para acompañar el discurso con votos. Queda una pregunta abierta: ¿alcanza con apartar temporalmente a Flores, o el caso debería servir para revisar cómo se construyen los equipos políticos en el Estado?