Más problemas por la Hidrovía

El conflicto con Paraguay sigue escalando, aunque con poca cobertura. Aunque no sea tan grave, refleja el deterioro absoluto al que nos arrastró el kirchnerismo.

Nacional 19 de septiembre de 2023 Javier Boher Javier Boher
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Por Javier Boher

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Hace un tiempo se está gestando un conflicto que permanece bastante oculto a los ojos de los argentinos. Ese conflicto es el de la Hidrovía del río Paraná, que está caldeando los ánimos entre Paraguay y Argentina.

Mientras buscaba información sobre el tema apareció algo que me llamó la atención. Suena bastante lógico que la cobertura no sea igual en un país y en el otro. En Paraguay se lo sigue bastante de cerca, mientras que en Argentina apenas llega a entrar en un noticiero si se quedaron cortos de videos virales de gatitos. El noreste queda demasiado lejos del resto del país, particularmente de donde se dirigen los medios nacionales.

Sin embargo, lo que verdaderamente capturó mi interés no fue esa cobertura diferente en cada país, sino el caso de un medio argentino con edición paraguaya que casi no toca el tema en la edición local, mientras le dedica un gran esfuerzo en la versión vecina.

Al revisar contenidos y títulos, la versión argentina procede tratando de salvar la imagen del gobierno nacional. No hace falta mentir ni inventar, sino solamente omitir. Si el tema no se trata, no existe. Si no existe, no puede dañar al ministro-candidato.

En la versión paraguaya la situación es diametralmente opuesta. El gobierno paraguayo tiene la razón de todo y el gobierno argentino está desesperado por cobrar peaje. Dos miradas, recortes o visiones contrapuestas a partir de las cuales es difícil desentrañar quién tiene razón y quién está obrando mal.

El conflicto por la hidrovía es una muestra de la falta de sentido común de parte del gobierno argentino, que se suma a la extrema debilidad económica que estrangula a la administración nacional. Seguramente parte del conflicto será inflado por los paraguayos, con su historia de tensión contra la Argentina, un interior contra los pituquitos de Recoleta con la particularidad de que tiene un límite internacional de por medio.

Es por ello que a partir del enfrentamiento contra un enemigo débil como el gobierno de Fernández-Fernández-Massa el gobierno paraguayo tratará de multiplicar su base de adhesión a poco tiempo de asumir. Nada como revivir viejas tensiones para tocar la fibra nacionalista que pone a los ciudadanos en condición de masa irracional.

A partir del conflicto el gobierno paraguayo decidió empezar a ceder menos energía de Yaciretá, usando la excusa de un atraso en los pagos por parte de Argentina, que empezará a necesitar más energía eléctrica en su red a medida que siga avanzando el año y las temperaturas empiecen a subir. Casi que uno se puede encontrar un desastre en cada dirección hacia la que mire, con un gobierno que solamente sabe poner parches para tratar de seguir un poco de tiempo más. Hoy le toca importar más caro desde Brasil.

La situación ha generado problemas con Paraguay, pero también con Bolivia, que tiene parte de su producción saliendo por los puertos chilenos, a pesar del histórico conflicto entre los dos países. Brasil y Uruguay, los otros dos miembros de la cuenca, tienen salida al mar, por lo que su situación por la arbitrariedad argentina de cobrar peaje tiene otras formas de resolverse.

Mientras el mundo avanza hacia más y más profundas formas de integración, el país hace lo posible por mantener y profundizar su aislamiento. Celebra sentarse en la mesa del BRICS, pero después le da la espalda sus vecinos inmediatos, con los que el kirchnerismo supo tener buena sintonía en tiempos de influjos bolivarianos y corrupción a nivel continental.

Hace tres semanas los vecinos lanzaron un comunicado conjunto sobre la arbitrariedad del peaje y la falta de respeto por la libre navegación de los ríos y el libre tránsito. No es algo que haya aparecido de imprevisto ni mucho menos, es algo sobre lo que se viene advirtiendo desde hace mucho, cuando desde el año pasado La Cámpora presionó para hacerse con el manejo de otra caja con la que financiar la política. También se habló de la posible concesión a China, muy interesada en ampliar su potencia comercial y naval en todo el mundo.

No alcanzan las arengas nacionalistas, los actos en los que se declama la defensa de la soberanía o la creación de nuevos feriados alusivos, como el de la defensa del centralismo porteño que se conmemora cada noviembre por la batalla de la Vuelta de Obligado, un conflicto de casi 200 años por este mismo problema.

El colapso del kirchnerismo en sus últimos meses de vida se ha acelerado casi en línea con la inflación, en una espiralización de ineptitud que brota en cada aspecto de la organización política nacional en donde el Estado debería estar confirmando su existencia. En un récord absoluto para los parámetros históricos, el kirchnerismo ha quedado expuesto en un deterioro total en todas las dimensiones políticas posibles, marcando niveles de insignificancia nunca antes vistos en el país. Cedieron protagonismo económico regional, comprometieron las relaciones bilaterales con los países vecinos al aislarse de ellos y expusieron sus profundas debilidades para evitar un colapso absoluto de un modelo con el que pretendían ser un faro para América Latina. Hoy los paraguayos les cortaron la luz. Vaya metáfora del kirchnerismo.

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