
Menem-De Loredo, la confluencia que ilusiona a los radicales
Felipe Osman
La estruendosa apertura de sesiones de Javier Milei en el Congreso no dejó grandes novedades políticas, ni menos aún una hoja de ruta concreta, programática respecto del nuevo ejercicio legislativo que inauguró el mandatario. Sin embargo, sí dejó imágenes que merece la pena repasar. Puntas de ovillos de las que tirar.
Una de ellas fue la presencia de Rodrigo de Loredo en uno de los palcos centrales, al lado del que ocuparon Santiago Caputo y Daniel Parisini (alias, el ‘Gordo Dan’). A la sazón, a diferencia de éste, el de De Loredo sí fue captado por la transmisión oficial del evento.
Es que el protocolo libertario es manejado con celo. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, es quien decide adonde apuntan las cámaras. Y De Loredo no llegó a ese palco invitado por “Las Fuerzas del Cielo”, sino por el titular de la Cámara de Diputados -y ladero permanente de Karina- Marín Menem.
La invitación se cursó de manera telefónica algunos días antes del evento, y la abarcó también otros capítulos.
De Loredo y Menem hablaron de Córdoba y compartieron un mismo diagnóstico: la necesidad de confluir en una única oferta electoral, y la intención común de hacerlo.
No se habló de candidaturas. O al menos Alfil no pudo acceder a ese apartado de la conversación que, presumiblemente, debería abordarse más cerca de las elecciones, cuando las pretensiones de cada quien vayan encontrando su cause, modeladas por los márgenes que impongan las encuestas. Pero el hecho de que quien está más cerca de Karina se pronuncie por una unidad opositora que incluya a De Loredo representa una novedad a seguir de cerca en el tablero cordobés.
Gabriel Bornoroni, titular del bloque libertario en Diputados e indiscutido abanderado de la Casa Rosada en Córdoba, repite que la intención de Milei es tener gobernadores propios, que promuevan las ideas del presidente y ayuden a que el modelo nacional permee hacia las jurisdicciones provinciales. En otras palabras, que Milei quiere ganar Córdoba.
De Loredo, lanzado a la candidatura provincial, no sólo se cuida de cruzar lanzas con el libertario, sino que hasta lo elogia en público. Incluso cuando Bornoroni camina los departamentos del interior a la pesca de intendentes radicales, a los que advierte de los riesgos de persistir en las filas boina blanca cuando en las próximas elecciones deban enfrentar a candidatos libertarios en sus localidades.
Sin dar las piruetas de Luis Juez, el radical también hace sus esfuerzos para agradar.
A propósito, lejos de la actitud casi galante que De Loredo guarda con Bornoroni, prefiere evitar hablar de su otrora aliado del Frente Cívico, que lo acusó abiertamente de pactar con el peronismo en el 2023 para ir por la Intendencia en lugar de acompañarlo en la segunda butaca de la fórmula provincial.
No se sabe con qué ojos habrá visto el juecismo la presencia de De Loredo en aquel palco. Ni tampoco qué habrá pensado de la invitación Santiago Caputo, enemistado con el clan Menem y primer vínculo del radical con la Casa Rosada.
Quienes se cuentan en las filas de las ‘Fuerzas del Cielo’ avisan que, del lado de los ‘karinos’, la obediencia es marcial; sin espacio para los librepensadores que quieran agregar una subordinada a las definiciones que llegan empaquetadas desde Balcarce 50.
Prima facie, son elementos que podrían servir para tranquilizar en el Centro Cívico. El pragmatismo de De Loredo existe, pero -hasta ahora- no es ilimitado.
Pero no ha llegado aún el tiempo de las definiciones. El rompecabezas de la oposición tiene varias piezas, pero que encajen no es imposible, siempre que haya margen para reevaluar las pretensiones de cada uno.


Buscan a Esmeralda, una niña de 2 años en Cosquín y se activó la alerta Sofía

Congreso Nacional: Basualdo reclamó por fondos de salud para municipios y comunas


Desde EE.UU, la Justicia benefició a Argentina en la causa YPF

La ley de Inocencia Fiscal firmada por Milei sobreseyó a Lázaro Baez







