
El llaryorismo empieza a mirar esquemas alternativos en la UCR
Bettina Marengo
El llaryorismo empieza a prepararse para el escenario “todos contra Martín” mientras, paradojas, en la orilla libertaria ven muy difícil una confluencia Juez-Bornoroni-De Loredo en 2027. “Muchos egos”, sintetizan. La relación entre el senador y el exdiputado está definitivamente rota (aunque el líder del Frente Cívico a veces levanta el teléfono para hablar con el radical) y la promesa de De Loredo de ser candidato a gobernador “sí o sí” el año que viene, más la desconfianza hacia él del jefe del bloque de La Libertad Avanza en la cámara baja, le bajan la moral a la oposición.
Cerca de Llaryora se preparan para el escenario más difícil y miran alternativas que puedan licuar aunque sea parcialmente un eventual frente no cordobesista, ante la posibilidad de que De Loredo, debilitado por la baja de acciones de uno de sus interlocutores violetas, Santiago Caputo, y golpeado por el éxodo de intendentes propios al ala de Bornoroni, negocie la paz y cierre con la mesa libertaria.
En ese escenario donde todo es provisorio, en el Panal siguen de cerca los pasos del intendente de Mina Clavero, el radical ex mestrista Luis Quiroga. El traslaserrano busca armar un espacio donde confluyen otros intendentes (sobre todo del departamento San Alberto), jefes comunales y dirigentes identificados con una “tercera vía” diferente de la línea filo libertaria del deloreismo, de los “radicales peluca” y también de Ramón Mestre. ¿Objetivo de máxima? Competir por la presidencia del centenario partido cuyas autoridades están en proceso de renovación, si es que el titular partidario, Marcos Ferrer, no anuncia una prórroga del mandato de las autoridades.
El oficialismo espera que a este esquema de intendentes y dirigentes identificados muchos con la “lista 3” de la UCR se suba en algún momento el ex intendente Mestre, quien en su momento lideró a varios de los hoy orbitan ahí. A Mestre, el Panal lo quiere en dos años candidato a gobernador, con posibilidad de ser legislador provincial. Por ahora, en el entorno del excandidato a diputado, a quien el intendente Daniel Passerini volvió a subir al ring en su discurso del 1M, empequeñecen la iniciativa de la “tercera vía” pero admiten que lo suyo es hacer todo lo posible para destronar al PJ del gobierno provincial.
Por lo pronto, en el armado están los legisladores provinciales Dante Rossi (lanzado como candidato a intendente de Córdoba) y Sebastián Peralta, escindidos del bloque madre radical en la Unicameral.
El cordobesismo suele ocuparse tanto de las estrategias propias como de las ajenas cuando le son funcionales. Empieza a fijarse (y a fomentar) el esquema de intendentes nucleados en torno a Quiroga para que contengan a los jefes comunales boinablanca que buscarán su reelección en 2027, con la advertencia de que De Loredo podría jugar finalmente en la liga violeta, “entregar” el partido a Milei y desguarnecer, a la postre, a los intendentes propios. Pero la realidad es caótica y el minaclaverense también dialoga con la radical-libertaria Soledad Carrizo, quien suma intendentes para el proyecto Milei.
Un dato llamativo: en la UCR aseguran que el propio Martin Llaryora, antes de viajar el jueves a Buenos Aires para de allí partir ayer a los EEUU, llamó en persona a varios intendentes y jefes comunales radicales para sugerirles presencia en la reunión encabezada por Quiroga y Rossi el sábado en esta ciudad, y las mismas fuentes remarcan que la movida no tuvo la adhesión que los organizadores esperaban en cuanto al número de jefes de estado municipales asistentes. El segundo dato es a futuro. Cuando regrese de la gira por Nueva York y Washington, Llaryora tiene previsto visitar San Alberto y quedarse a la noche, como viene haciendo, a los asados y las rosca con los jefes locales.


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