
De Loredo, a la caza del voto independiente (empieza la guerra de encuestas)
Felipe Osman
El equipo que acompaña a De Loredo prepara con expectativa el encuentro de este sábado, y aunque no ofrecen demasiados adelantos para preservar el hype, sí avisan que el formato pretende estar en las antípodas del acto político promedio.
El deloredismo no comparte encuestas, pero las hace y consume. Y los números marcan que, para mover la balanza, los candidatos deben trascender las fronteras del partido e ir a la caza del voto independiente. De aquel que no encuentra encuadre ni se identifica con ningún partido o alianza, y que oscila entre la apatía y el enojo hacia ‘la casta’. Ese voto ‘flotante’ es, en su mayoría, voto joven. Esa es la porción del electorado que reclama un cambio. Y si De Loredo quiere ser el abanderado de ese cambio, debe seducirla.
De ahí la estética y el nombre del evento, inspirado en las ‘Bizarrap Sessions’. Y la disruptiva campaña en redes sociales que la precedió.
El radical, que guarda imperturbable silencio respecto de los recientes pases de intendentes correligionarios hacia las filas de La Libertad Avanza en San Justo y Colón, ratificará su candidatura a la Gobernación, hablará de la necesidad de construir un frente opositor ‘lo más amplio posible’ (subrayo el ‘posible’), trazará un diagnóstico muy crítico de la gestión provincial que encabeza Martín Llaryora, y empezará a delinear los primeros trazos su plataforma electoral.
Es que, volviendo a los números, el deloredismo comparte una composición de lugar semejante a la que se figura La Libertad Avanza a base de las mediciones que fluyen desde Buenos Aires.
Ambos espacios opositores confían en sondeos según los cuáles Llaryora no alcanzará, en el 2027, el piso de los 40 puntos que históricamente ha tenido el peronismo en Córdoba, y eso transformará a la elección provincial en un escenario de tercios, donde la unidad del arco opositor no es condición indispensable para interrumpir la hegemonía justicialista.
Desde luego, radicales y libertarios usan los mismos datos para afirmarse en tesis contrarias. Para los primeros, esto significa que De Loredo no necesita ‘si o si’ una alianza con La Libertad Avanza. Para los segundos, los mismos números indican que Gabriel Bornoroni puede ganar la provincia sin incluir al radical. A fin de cuentas, dos maneras de decir lo mismo.
Sin embargo, los libertarios acaban de agregar otro elemento de convicción. Una encuesta que mide dos posibles escenarios: El primero, una confrontación entre Llaryora, por el peronismo; Bornoroni, por LLA; y De Loredo, por la UCR. El segundo, una ‘mano a mano’ entre Llaryora y De Loredo en el que el radical vaya al frente de una alianza entre la UCR y LLA.
En el primer escenario Llaryora cosecha 23,7 por ciento de los votos, Bornoroni el 30,2, y De Loredo el 11,4. En el segundo, Llaryora alcanza 27,1 y De Loredo 28,1.
En suma, lo que los libertarios quieren decir es que llevar a un candidato identificado con algún color partidario lastra la competitividad de su boleta, y que De Loredo no representaría un activo, sino un pasivo para La Libertad Avanza.
Se trata, muy probablemente, de la respuesta a otra encuesta puesta a rodar ayer por los radicales, según la cual De Loredo es el único candidato que vencería a Llaryora en una disputa electoral ‘mano a mano’ por 41 a 30.5. En los demás escenarios, se impondría el peronismo: 35,2 a 31,1 contra Juez; y 33,9 a 30,9 contra Bornoroni.
(Una digresión: los radicales fueron más amables con Juez que los propios libertarios. En la medición radical, al menos lo consideraron en uno de los escenarios posibles).
En cualquier caso, a más de un año de las elecciones, la política ya empieza a hablar del 2027, lanzando una temporada anticipada de guerra de encuestas. Licencias de la posverdad.


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