
Marcha por la Memoria, unidad del PJ y prueba para los “wannabe” libertarios
Gabriel Marclé
La conmemoración del 50° aniversario del golpe de Estado de 1976 en Río Cuarto fue algo más que una jornada de memoria colectiva. La masiva marcha del 24 de marzo terminó funcionando como un ordenador político: dejó a la vista posicionamientos, incomodidades y silencios en un escenario atravesado por la disputa discursiva que impulsa el gobierno nacional de Javier Milei en torno a los derechos humanos.
En la previa, la decisión de la Casa Rosada de dar la llamada “batalla cultural” —con cuestionamientos al número de desaparecidos y la reivindicación de la denominada “verdad completa”— ya había generado tensiones en dirigencias locales que, sin pertenecer orgánicamente a La Libertad Avanza, orbitan cada vez más cerca de ese espacio con la mirada puesta en 2027. La movilización del martes no hizo más que exponer ese dilema: mostrarse, correrse o directamente no aparecer.
En ese marco, la jornada también ofreció una oportunidad política clara para el peronismo. “Rechazamos profundamente toda forma de negacionismo y relativización de los crímenes de lesa humanidad”, expresó el intendente Guillermo De Rivas durante la actividad que marcó el cierre de la agenda municipal por la Semana de la Memoria. Acompañado por el legislador Juan Manuel Llamosas, el jefe no oficial del PJ riocuartense aportó volumen político a una convocatoria que, horas después, se vería reflejada en la masiva marcha.
Allí confluyeron sectores alineados con el gobernador Martín Llaryora junto a expresiones más cercanas al kirchnerismo, donde no faltaron consignas como “Cristina libre”. Una convivencia que, en otros contextos, suele exponer tensiones internas, pero que en esta oportunidad fue leída como una señal de ordenamiento en días donde se proyecta la afinidad riocuartense con el proyecto libertario.
La unidad, como concepto territorial del PJ, volvió a aparecer como un activo. Entre los presentes, no fueron pocos los que vincularon la postal del 24M con los desafíos electorales que se vienen. “Es una muestra de lo que hace falta”, compartía con Alfil un dirigente peronista que, aun marcando diferencias con la discursiva más dura del kirchnerismo, ponía el foco en el mensaje político que dejó la jornada.
Del otro lado, la marcha funcionó como una suerte de línea divisoria dentro de la oposición local. La presencia —o la ausencia— en la movilización operó como un indicador para medir el posicionamiento de los “wannabe libertarios”, aquellos dirigentes que vienen tanteando un acercamiento al universo libertario por fuera de sus partidos de origen.
Contra algunas previsiones, la participación de la primera línea opositora fue limitada. La concejal Antonella Nalli encabezó la presencia de un sector del radicalismo, acompañada por dirigentes como el ex candidato a intendente Gonzalo Parodi. En contraste, Gabriel Abrile (presidente del bloque), Pablo Benítez —quien en la previa había anticipado que participaría— y Ana Laura Vasquetto no formaron parte de la convocatoria.
El radicalismo que sí estuvo presente apeló al legado de Raúl Alfonsín y al compromiso histórico del partido con la agenda de Memoria, Verdad y Justicia desde el retorno democrático. Pero esa misma referencia dejó en evidencia el ruido interno. Sin expresiones públicas directas, en distintos sectores del centenario partido crece la incomodidad frente al corrimiento de dirigentes hacia posiciones más cercanas al mileísmo.
Algo de esa tensión ya se había visto días antes, durante la sesión que el Concejo Deliberante llevó a cabo en la Casa de la Memoria por los 50 años del golpe, cuando Abrile fue uno de los pocos concejales en evitar tomar la palabra. La secuencia se completó el 24 de marzo: tampoco hubo pronunciamiento personal en redes sociales y su ausencia en la movilización terminó de consolidar una señal política en medio de las discusiones internas.
Ese posicionamiento contrastó incluso con el de entidades como La Rural y el Centro Empresario, Comercial, Industrial y de Servicios (CECIS) que, pese a representar sectores con afinidad hacia el Gobierno nacional, difundieron mensajes institucionales de condena a la última dictadura y a los crímenes cometidos, aun cuando plantearon la necesidad de hacerlo “con libertad, justicia y diálogo”.
Pasada la jornada, en el radicalismo comenzaron a circular lecturas más explícitas. Sectores del partido advirtieron sobre la actitud de dirigentes que optaron por el silencio como forma de evitar definiciones. “No se puede acompañar un proyecto económico y hacer oídos sordos al negacionismo”, señalaron, dejando entrever que la discusión ya no se procesa en voz baja.
En un escenario que empieza a ordenarse de cara a 2027, la marcha del 24 de marzo no sólo volvió a poner en el centro la agenda de derechos humanos. También dejó una señal más concreta: en la política local, el silencio empieza a leerse como una toma de posición.
Río Cuarto mostró su modelo de seguridad y prevención a municipios de la región
Río Cuarto fue sede de un encuentro de intercambio en materia de seguridad ciudadana, con la visita de representantes de Arias y Villa del Rosario interesados en conocer el funcionamiento del sistema integral de prevención que desarrolla el municipio.
La actividad fue impulsada por el secretario de Prevención y Convivencia Ciudadana, Gastón Maldonado, junto al intendente Guillermo De Rivas, y permitió exponer el trabajo articulado entre la Guardia Local, la Central de Monitoreo y el programa Ojos en Alerta.
Desde el municipio destacaron que uno de los ejes del modelo es la coordinación con fuerzas como la Policía, Bomberos y Defensa Civil, lo que permite dar respuestas más rápidas ante emergencias o situaciones delictivas.
Además, se subrayó el rol de la participación ciudadana a través de Ojos en Alerta, herramienta que ya cuenta con más de 30.000 vecinos y que permite reportar incidentes en tiempo real mediante WhatsApp.
La experiencia generó interés entre los visitantes. Desde Villa del Rosario valoraron la organización del sistema y señalaron que se llevaron herramientas para fortalecer su propio esquema, mientras que desde Arias remarcaron la importancia del intercambio para mejorar la prevención y el trabajo conjunto con instituciones.
El encuentro también puso de relieve la cooperación entre municipios como una estrategia clave para potenciar las políticas de seguridad en la región.


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