
Kicillof, una foto cordobesa y la disputa territorial que se viene
Gabriela Yalangozian
La foto política del jueves en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA dejó una señal que en Córdoba no pasó inadvertida: entre la presencia federal que acompañó a Axel Kicillof en el cierre del Encuentro Federal por el Derecho al Futuro, hubo espacio cordobés con representación propia. Fue MDF Córdoba, encabezado por el exlegislador provincial Omar Ruiz, que llegó a Buenos Aires con una delegación de dirigentes y militantes y participó activamente de las mesas de trabajo que dieron contenido al nuevo armado nacional del gobernador bonaerense.
El dato adquiere otra dimensión si se lo mira desde la rosca cordobesa. El kicillofismo en la provincia ya no puede leerse solamente a partir de las estructuras tradicionales del peronismo ni de un único interlocutor. La construcción que impulsa Kicillof empieza a desplegar una lógica federal en la que conviven dirigentes partidarios, espacios progresistas, referentes territoriales, organizaciones sociales y sectores vinculados a la producción, la educación y la ciencia. Y Ruiz busca ocupar allí un lugar propio.
De Es por AK al MDF Córdoba
La principal novedad respecto de los movimientos que comenzaron en abril en acompañamiento a Kicillof en Córdoba es nominal, pero también política. El espacio que inicialmente se presentó como “Es por AK” dejó atrás esa denominación y ahora se referencia en el Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
En abril, un centenar de dirigentes y militantes se había reunido en Villa Carlos Paz para respaldar la proyección presidencial de Kicillof. Aquella convocatoria funcionó como una primera fotografía provincial de una construcción que todavía estaba en etapa embrionaria.
Cinco meses después, el escenario cambió. El MDF dejó de ser solamente una expresión bonaerense para avanzar hacia una estructura federal, y el sector cordobés que encabeza Ruiz intenta acompañar ese proceso desde una identidad propia.
En Buenos Aires, la delegación estuvo integrada por Julio Moyano, director del Instituto Soberanía; Mirella Canu, coordinadora de Educación; Walter Sosa, coordinador de Desarrollo Agropecuario; Marcelo Romo, referente de MDF Vivienda; Silvia Kowalczuk; Danila Mariscal y Romina Ferreyra, vinculadas al grupo de Educación.
Para Ruiz, la importancia de la jornada no estuvo únicamente en la presencia acompañando Kicillof, sino en haber participado de una convocatoria que reunió representaciones de distintas provincias.
La delegación cordobesa participó en las cuatro misiones de trabajo que estructuraron el encuentro: Argentina Soberana en el Mundo; Argentina Justa y Humana; Argentina Productiva con Trabajo de Calidad; y Argentina Democrática y Transparente.
El esquema muestra que el armado pretende construir algo más amplio que una candidatura presidencial. La intención es dotar al proyecto de una plataforma programática capaz de discutir economía, producción, soberanía, políticas sociales, democracia, educación y desarrollo.
Ese diseño coincide con el discurso que Kicillof pronunció durante el cierre del encuentro, donde planteó la necesidad de construir una alternativa nacional frente al gobierno de Javier Milei y reclamó una estrategia de desarrollo que articule los recursos naturales, las capacidades científicas, las universidades y el entramado industrial.
La construcción que ahora mira a Córdoba
La próxima estación ya tiene fecha. El 19 de septiembre, el MDF realizará en Avellaneda el Plenario Federal bajo la consigna “A organizar la esperanza”, con participación de referentes de distintos puntos del país y un cierre a cargo de Kicillof. Se especula que entonces el gobernador bonaerense de pistas de una posible candidatura presidencial para el 2027.
Ruiz confirmó que MDF Córdoba se movilizará hacia ese encuentro. Pero la apuesta no termina en Buenos Aires. El objetivo es que la estructura nacional tenga una traducción territorial en la provincia. “El objetivo es que Axel sea una esperanza en Córdoba y en el país para las elecciones del 2027. Este 2026 es un año de organización, de coordinación entre los distintos espacios que apoyan el proyecto del MDF en Córdoba y de elaborar propuestas para Córdoba que sean incluidas en la agenda federal”, señaló el exlegislador.
De hecho, hacia fines de septiembre está previsto un Encuentro Provincial del MDF en Villa Carlos Paz. La elección de la ciudad tampoco es casual. Fue allí donde en abril se produjo aquella primera convocatoria de “Es por AK Córdoba”, cuando dirigentes de Capital, Punilla, Río Segundo, Colón y Río Cuarto comenzaron a discutir una organización provincial en respaldo a Kicillof.
Ahora la pretensión es dar un paso más: pasar de las reuniones de respaldo a una estructura política con agenda propia.
Sin una conducción única
Cabe recordar que la construcción de Kicillof en la provincia viene mostrando distintos canales y no una conducción única.
El exsenador Carlos Caserio es uno de los dirigentes que mantiene una referencia dentro del armado kicillofista, junto con varios gremios que tienen canales abiertos con los armadores de la campaña territorial del gobernador bonaerense. En ese orden, no se descarta que el sindicalismo afín tenga su propia convocatoria en los próximas días.
En el caso del sector de Ruiz con el recorrido de MDF Córdoba, lo que se busca es transitar por una vía diferente, con una lógica abierta a sectores que no necesariamente forman parte de la estructura tradicional del PJ.
El cambio también modifica el horizonte. Ya no se trata solamente de expresar adhesión a una eventual candidatura presidencial de Kicillof, sino de construir una organización que pueda participar de la discusión sobre qué proyecto de país se ofrece para 2027.
En ese tablero, Córdoba aparece como una provincia particularmente compleja. El peronismo provincial conserva una identidad política diferenciada del kirchnerismo, mientras que el oficialismo nacional intenta consolidar su propio espacio y los sectores opositores buscan todavía una articulación competitiva.
El MDF Córdoba apuesta a instalarse en ese espacio intermedio, con una identidad kicillofista pero sin limitarse a la estructura orgánica del PJ.
La imagen de Ruiz y su delegación junto a la militancia de otras provincias puede parecer una escena menor dentro de un acto nacional. Para la política cordobesa, sin embargo, funciona como una señal.
El calendario ya está marcado: movilización a Avellaneda el 19 de septiembre y, hacia fines de ese mes, un encuentro provincial en Villa Carlos Paz.
El desafío será convertir la foto de Buenos Aires en volumen político en Córdoba. Y, sobre todo, demostrar que el acompañamiento a Kicillof puede trascender la consigna electoral para convertirse en una construcción con dirigentes, equipos y territorio propio.


El PJ duerme en todas las camas del radicalismo y hay poco clima de interna

El TSJ disciplinó a los judiciales con la receta del Ejecutivo

Llaryora acomoda piezas políticas con manual pragmático

El PJ Punilla conformó la Junta Promotora Martín Llaryora 2027


Vigo empuja la renuncia de Flores y agita las internas en el PJ

Raúl Paolasso, Bancor: “Buscamos ser un banco sólido, ágil y con tecnología de vanguardia”

Juez prepara una batería de acciones judiciales para afirmar su candidatura

Con la reforma política en gateras, Llaryora festeja fluidez con la Rosada



