
El PJ duerme en todas las camas del radicalismo y hay poco clima de interna
Carolina Biedermann
“Hablan de peronizar al radicalismo, pero nadie habla de radicalizar al radicalismo. Y acá, lo que está pasando, es que el peronismo está metido en todas las camas de la UCR”, resumió ante Alfil un dirigente radical, después de enumerar algunos presuntos acuerdos que habría hecho dirigentes de la capital, de Generación x, de manera individual, con el PJ. Pero a la larga, la frase tuvo destinatarios hacia los dos lados.
Generación X convirtió en uno de sus principales argumentos de campaña la supuesta injerencia del peronismo en el armado opositor. Matías Gvozdenovich incluso habló públicamente de “desperonizar” la UCR y desde el deloredismo apuntaron particularmente contra sectores de Más Radicalismo por sus vínculos con el oficialismo provincial. “Lo único que hacen es hacerle publicidad al peronismo. ¿Porqué no hablan de radicalizar al radicalismo”, resumió el referente boinablanca.
Sin embargo, la discusión no parece tan lineal puertas adentro. Dirigentes que no terminan de alinearse con ninguno de los dos polos recuerdan que los puentes del Panal atraviesan gran parte del sistema político cordobés y que tampoco Generación X está aislada de esos diálogos.
En ese listado, mencionan acuerdos individuales, que terminaron en funciones a largo plazo, producto del diálogo con el PJ, y que “atan” a esos dirigentes a no poder confrontar. También marcan movimientos en los últimos días en la capital.
En ese contexto, la interna del 20 de septiembre empieza a tener una particularidad. La militancia dice que se está moviendo, incluso esta semana tuvo buen volumen de reuniones en las seccionales de la capital, pero ven cómo se enfría el clima electoral en las cúpulas de ambos frentes.
Todos los caminos (aunque a Más Radicalismo no le guste) conducen a De Loredo
Detrás de la disputa entre Matías Gvozdenovich y Juan Jure aparece inevitablemente Rodrigo de Loredo.
Si hay elecciones, y Más Radicalismo gana, De Loredo perderá peso en el partido y, sobre todo, llegará debilitado a la mesa donde deberá discutirse la construcción opositora de 2027. Una derrota interna le bajaría el precio frente a los dos posibles aliados: el Frente Cívico y La Libertad Avanza. Esto significaría el final de una eventual candidatura de De Loredo, pero sí modificaría las condiciones de negociación.
Si gana Generación X, el escenario se invierte. De Loredo podría exhibir el resultado y sentarse con mayor fortaleza a discutir una eventual fórmula opositora para 2027.
El tercer jugador, que no aparece en la boleta, es el PJ. Para el oficialismo provincial, el escenario más conveniente sería una oposición fragmentada.


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