
Milei se prepara para activar en Córdoba una nueva etapa de malvinización
Gabriel Marclé
El aterrizaje de seis nuevos F-16 en el Área Material Río Cuarto podría tener un pasajero ilustre. Entre el 26 y el 30 de septiembre está previsto el arribo del segundo lote de cazas adquiridos por la Argentina a Dinamarca y, aunque La Libertad Avanza evita confirmar oficialmente la presencia de Javier Milei, en Córdoba ya miran la fecha con expectativa. Una fuente con contacto directo con la conducción central de LLA Córdoba aseguró a este medio que es “altamente probable” que el Presidente llegue a Las Higueras para la ocasión, como ya lo hizo en diciembre del año pasado con el primer lote de aviones.
Si finalmente se concreta, la visita tendrá una carga política que excederá la presentación del nuevo equipamiento militar. Milei encontraría en el sur cordobés el escenario ideal para profundizar una narrativa que el Gobierno nacional comenzó a desplegar con fuerza la semana pasada alrededor de la soberanía de las Islas Malvinas.
El Presidente volvió a poner a Malvinas en el centro de la agenda nacional, anunció sanciones contra empresas vinculadas con la explotación de recursos en el archipiélago y planteó un endurecimiento de la posición argentina frente al Reino Unido. La jugada llegó después de que Donald Trump dejara abierta la posibilidad de revisar la posición histórica de Estados Unidos sobre la disputa, una ventana que la Casa Rosada decidió aprovechar rápidamente.
La novedad política no está solamente en el regreso de Malvinas al discurso presidencial, sino en el modo en que el Gobierno empieza a asociar la reivindicación de soberanía con la recuperación de capacidades estratégicas del Estado. La nueva narrativa suma defensa, poder militar y peso internacional a una causa que históricamente tuvo en la vía diplomática su principal herramienta. La frase de Santiago Caputo funciona como síntesis de esa nueva etapa: “Defender nuestra soberanía y recuperar nuestras islas requiere ser una nación políticamente relevante, económicamente influyente y militarmente respetable. No hay otro camino”.
El desembarco de los F-16 en Córdoba ofrece, en ese sentido, una escenografía difícil de mejorar. La Argentina incorporará seis aeronaves que refuerzan la capacidad militar de la Nación y, al mismo tiempo, encajan con el nuevo discurso oficial sobre soberanía. De esta manera, la eventual visita presidencial a fines de este mes podría convertirse en un nuevo capítulo de la “malvinización” de la agenda de Milei. La soberanía ya no aparecería solamente asociada a un reclamo diplomático, sino también a una imagen concreta: cazas de combate, Fuerza Aérea y recuperación del poder militar argentino.
Una señal para ordenar Córdoba
El viaje también tendría un motivo bien provincial. Para La Libertad Avanza Córdoba, la llegada del Presidente podría funcionar como una señal de autoridad sobre un armado que todavía no consiguió despejar sus principales incógnitas de cara a 2027.
Gabriel Bornoroni se presenta cada vez más como “la voz de Milei en Córdoba” y como el dirigente elegido por Karina Milei para encabezar la pelea por la Gobernación. El problema es que Luis Juez todavía no se bajó de esa carrera y mantiene abierta una disputa que impide al espacio libertario mostrar una candidatura unificada. Mientras tanto, Rodrigo de Loredo avanza con una interna radical que aparece virtualmente resuelta y busca posicionarse como otra pieza competitiva del tablero opositor.
El resultado es una paradoja: LLA se despliega territorialmente, presenta candidatos en localidades importantes del interior y busca construir estructura propia, pero todavía no tiene resuelta la incógnita sobre quién llevará el sello libertario en la pelea por la Gobernación.
En ese contexto, una visita del Presidente podría ser mucho más que una foto institucional. Bornoroni necesita una señal que consolide su lugar y todo el espacio necesita despejar las versiones sobre un eventual entendimiento entre Milei y Martín Llaryora que termine debilitando una candidatura propia de LLA.
Malvinas, soberanía y poder militar serían el discurso. Los aviones, la escenografía. Y detrás de todo eso, una señal que los libertarios cordobeses vienen esperando desde hace meses: quién conduce, quién compite y hasta dónde está dispuesto su líder a involucrarse en la pelea por el poder provincial.
La paradoja es que, mientras los F-16 llegan desde Europa para reforzar la capacidad militar argentina, Milei podría aterrizar en Córdoba para intentar que su propio espacio también consiga despegar.


Efecto boomerang: nueva denuncia en la Legislatura golpea ahora a la UCR

Tras la foto PJ, Llaryora recibió a Lacunza, presidencial del PRO (y director de Bancor)

Gregorio Hernández Maqueda será candidato a gobernador con el sello del Partido Demócrata


Malvinas: juristas y veteranos reunidos por la soberanía argentina

Enroque corto | Rosca en seccionales, el fenómeno Juez en X y cumbre de mujeres

La Casa de la discordia | Fabre recogió el guante de Mestre y hubo cruce digital

El homenaje a De la Sota | Todos sabían quiénes iban y cada uno sacó su provecho





