
Papelón en el PAMI: dieron marcha atrás con la designación de Pablo Carrizo
Gabriel Marclé
Por Gabriel Marclé
Una nueva sorpresa política tuvo como protagonista al armado de La Libertad Avanza en el sur provincial. La oficina del PAMI en Río Cuarto, que la semana pasada estrenó como titular al bioquímico Leonardo Farina —hombre cercano al radical Gabriel Abrile—, designó ayer como nuevo coordinador del Departamento Médico a una figura reconocida del escenario político local: Pablo Carrizo, exconcejal de origen anarquista que desde hace tiempo coquetea con el armado libertario en la región. Sin embargo, el nombramiento terminó en un papelón: a las pocas horas, el PAMI dio marcha atrás, aparentemente por los antecedentes penales del dirigente.
El miércoles, bien temprano, se publicó la resolución del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI), que designaba a Carrizo como titular del Departamento Médico de la Unidad de Gestión Local XXXVI en Río Cuarto. El dirigente había sido elegido para asumir un rol clave en la estructura de atención de la obra social en el sur provincial, el segundo cargo público más importante de la oficina, que administra la atención de 70 mil afiliados en la ciudad y la zona y maneja el tercer presupuesto más grande después de la Municipalidad y la Universidad Nacional de Río Cuarto.
No obstante, el prontuario de Carrizo motivó una serie de llamados telefónicos cuando se hizo pública la designación y antes de que la noticia despertara críticas, salieron a desactivarlo. Por medio de una nueva resolución que fue publicada -de manera insólita- en la noche de ayer, el PAMI dejó sin efecto la medida “por no haber tenido principio de ejecución”.
Lo más relevante de su historial es la condena por violencia de género dictada por la Justicia provincial en 2022, a raíz de una causa iniciada por su expareja. Este hecho derivó en su expulsión del Concejo Deliberante, aunque dos años más tarde pudo competir por la intendencia, ya que la ordenanza de “Ficha Limpia” aún no regía en la ciudad.
Según la primera resolución publicada por el organismo, el coordinador designado debía, dentro de los 30 días posteriores a la notificación, presentar el certificado de ausencia de antecedentes penales emitido por el Ministerio de Justicia de la Nación, además de aprobar la evaluación psicotécnica y cumplir otros requisitos administrativos. No fue necesario llegar a ese punto, ya que se publicaría una orden para confirmar la retractación de las autoridades que firmaron su designación.
Se hizo sentir la presión de sectores que anticiparon el impacto que generaría la designación de un condenado por violencia de género en plena campaña electoral.
LLA se desmarca
Los motivos detrás del nombramiento parecían responder a la necesidad de cubrir un cargo vacante en el PAMI tras la salida de Víctor Genesio, vinculado a una investigación por abuso sexual que tomó trascendencia en el interior de la UGL. Pero también se interpretó como un movimiento político del armado de La Libertad Avanza en Río Cuarto. El frente libertario viene reorganizando su estructura en el sur y, particularmente, en el PAMI, que en lo que va del año ya tuvo tres titulares: Ricardo Scattolini, Santiago Pinasco —reemplazado la semana pasada— y Leonardo Farina. Este último cambio marcó el inicio de una reorganización libertaria en la región, en paralelo al cierre de alianzas para competir en las legislativas cordobesas. En ese contexto, el nombramiento de un hombre ligado a Abrile se interpretó como un gesto de acercamiento entre LLA y sectores de la UCR.
La asunción de Carrizo habría sido un segundo paso en ese plan de alianzas liderado por Bornoroni. Sin embargo, desde el entorno del diputado nacional negaron haber estado involucrados en el nombramiento. Representantes de La Libertad Avanza en el sur sugirieron que la medida fue “rosqueada desde otro lugar”.
La explicación libertaria buscó despegar al armado de Bornoroni del papelón que podría haber generado una catarata de atención negativa en pleno cierre de listas. Por otro lado, las operaciones hacia el interior del espectro libertario continúan siendo habituales.
El acercamiento entre Carrizo y los libertarios da que hablar, aunque no haya llegado al PAMI. El dirigente fue elegido concejal en 2016 como parte de una alianza integrada por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), pero desde hace tiempo busca un lugar en el espacio libertario.
En la campaña por la intendencia de Río Cuarto, donde obtuvo casi cinco puntos, Carrizo declaró que pretendía ser la versión local de Javier Milei, con quien comparte un discurso “anti sistema”, “anti política” y “anti casta”. Un ideario que, partiendo de una izquierda radicalizada, hoy lo ubicaría acercándose a la vereda de la derecha. Aunque ese destino cercano a los libertarios parece haberse terminado de manera indefinida ante esta escandalosa designación fallida.


“Encuesta permanente”, el plan B de la UCR para ordenar la candidatura 2028

Enroque corto en Río Cuarto | Pulso político: armado de AK, tensiones internas, proyecto universitario y el caso San Cristóbal

Llamosas obtiene su protagónico con el debate provincial de los naranjitas

UNRC: tensión por aportes gremiales reaviva diferencias en el sindicalismo docente

Enroque corto en Río Cuarto | Deheza, promesa, agenda y agasajo

Enroque corto en Río Cuarto | Pulso político: armado de AK, tensiones internas, proyecto universitario y el caso San Cristóbal

El cordobesismo esquiva la denuncia contra Adorni y se incomoda con Glaciares

Llaryora reunió al Comipaz con el manual de la paz social

UEPC: abrumador rechazo a la tercera propuesta del Gobierno



