
La inseguridad vuelve a escena en una semana de anuncios y cambios
Gabriel Marclé
Por Gabriel Marclé
Río Cuarto podría iniciar el 2026 con un escenario que el oficialismo local buscó evitar desde fines del año pasado. Un hecho de violencia de extrema gravedad, ocurrido en los primeros días de enero, volvió a colocar a la inseguridad en el centro de la agenda pública y reactivó una dinámica que la ciudad conoce demasiado bien: vecinos movilizados, reclamos directos a la dirigencia política y la seguridad como eje ordenador del debate local. El disparador es la situación de Paolo de la Fuente, el hombre de 37 años que el pasado 7 de enero fue atacado a balazos tras ser confundido con otra persona y que desde entonces permanece internado en el Hospital San Antonio de Padua con un cuadro de extrema gravedad.
A partir de ese hecho, familiares y allegados convocaron a una marcha por justicia para el próximo miércoles frente a la Municipalidad. Se trata de la primera manifestación del año vinculada a la inseguridad y aparece como un recordatorio incómodo de lo que ocurrió a comienzos de 2025, cuando una seguidilla de hechos delictivos derivó en protestas vecinales, cambios en la conducción policial y una fuerte presión sobre el Ejecutivo municipal y el Gobierno provincial.
El paralelismo es inevitable. Aquella vez, las movilizaciones marcaron un punto de quiebre en la relación entre la gestión y el clima social. Desde entonces, la seguridad pasó a ser un terreno de sensibilidad extrema para la administración de Guillermo De Rivas, que en ese momento atravesaba los primeros meses de su mandato bajo un fuerte nivel de exposición política. En ese contexto, la Provincia aceleró su intervención en la seguridad de la capital alterna, con modificaciones en las jefaturas y un refuerzo institucional permanente. En paralelo, el Municipio profundizó el proceso de profesionalización de la Guardia Local como complemento preventivo de la Policía.
El inicio de este año parecía encaminado a un escenario distinto, más controlado y sin sobresaltos mayores. Sin embargo, el episodio de violencia de comienzos de enero, sumado al delicado estado de salud de la víctima, generó una conmoción que rápidamente se tradujo en organización vecinal y en una consigna conocida: justicia e inseguridad como reclamo central. La decisión de marchar frente al Palacio de Mójica vuelve a situar al Municipio como el primer receptor político del malestar social, aun cuando la seguridad dependa en última instancia de la órbita provincial. Más allá de las competencias formales, la Municipalidad vuelve a ser el espacio simbólico donde se canaliza el enojo social.
A este cuadro se suma un dato que vuelve a cargar de contenido político a la semana: distintas fuentes anticipan que se vienen anuncios relevantes en materia de seguridad. Por un lado, la presentación de una nueva estructura preventiva dentro de la Policía, orientada especialmente a reforzar el trabajo durante la temporada estival. Por otro, una reorganización de las jefaturas policiales en Río Cuarto y en los departamentos del sur, movimiento que se inscribe en el cambio de mando producido a nivel provincial con la asunción del comisario general Marcelo Marín al frente de la fuerza.
La lectura es casi lineal. A menos de un mes de la definición tomada por el gobernador Martín Llaryora, la renovación de jefaturas en el interior aparece como la primera señal concreta de la nueva conducción policial. Que ese movimiento pueda producirse en simultáneo con una marcha por inseguridad en una de las principales ciudades de la provincia no es un detalle menor: la respuesta institucional y la presión social confluyen en el mismo tiempo político.
En ese marco, la Municipalidad vuelve a quedar en una posición compleja. Aunque no tiene mando directo sobre la Policía, es el ámbito donde se concentran las demandas y las miradas de la ciudadanía, la primera puerta a la que toca el reclamo del vecino. Más allá de lo político, la convocatoria frente al Palacio de Mójica es síntoma de la forma en la que se interpretan responsabilidades en la capital alterna.
También se espera que sectores de la oposición digan presente en la convocatoria. No sería una novedad. Ya en 2025, las marchas por seguridad contaron con dirigentes que buscaron marcarle límites al oficialismo municipal y al Gobierno provincial. En esta oportunidad, los espacios opositores vienen manejando el tema con mayor cautela, atentos a no cruzar la delgada línea entre el posicionamiento político y el oportunismo frente a un caso atravesado por una fuerte carga emocional.
Así, la ciudad entra en una semana marcada por un reclamo que vuelve a instalar la movilización de vecinos frente a una problemática fuerte como la inseguridad, mientras en los despachos del poder se preparan cambios estructurales en la organización policial y se define el rumbo operativo que tendrá la fuerza en el sur provincial bajo la nueva conducción. Como ocurrió en 2025, la inseguridad vuelve a funcionar como catalizador de decisiones, gestos políticos fuertes y reacomodamientos institucionales. Y otra vez, la presión de la calle promete colocar a Río Cuarto en el centro de la agenda provincial.
Achiras cerró la 63° Fiesta Provincial del Turismo con alta convocatoria
El sábado, Achiras puso fin a la 63° edición de la Fiesta Provincial del Turismo, uno de los eventos más tradicionales del sur de Córdoba, que volvió a mostrar una fuerte convocatoria de público durante todas sus jornadas.
La última noche contó con las actuaciones de Estación 67, Aruma, Los Manyines de Cuyo y Los de Cabrera, en un cierre que completó una semana marcada por la música en vivo, la presencia de artistas de alcance nacional, la feria de artesanos y un amplio patio de comidas.
Durante la jornada previa, el viernes 16, el predio había registrado una importante afluencia de público con los shows de Simón Aguirre, Valentina Márquez y Ulises Bueno, una de las noches más convocantes de la programación. Desde la organización destacaron que tanto turistas como vecinos de localidades cercanas acompañaron masivamente las distintas propuestas.
Uno de los espacios que volvió a tener protagonismo fue el denominado “Menú Especial”, una propuesta gastronómica rotativa que permitió disfrutar de platos típicos.
La fiesta volvió a consolidarse como un punto de encuentro turístico y cultural para la región, con una propuesta que combinó espectáculos musicales, actividades recreativas, gastronomía y producción artesanal local, atrayendo a visitantes de distintas localidades del sur provincial y zonas serranas.


El Concejo sesionó por los 50 años del golpe y hubo fricción con libertarios

Enroque corto en Río Cuarto | ¿Cambió de opinión? | Todo listo para recibir a River

Provincia y Municipio presentaron el Operativo de Seguridad para Estudiantes vs River
Río Cuarto19 de marzo de 2026
Intendentes PJ tensan con Nación y se encolumnan con Llaryora rumbo al 2027

El Mójica se aísla del reclamo por baches, pero preocupa la economía

Crisis universitaria: alto acatamiento al paro docente en la UNC



El hallazgo de Esmeralda y el temor del Panal a otro caso Lian



