
De Rivas abre sesiones con un discurso de anuncios y sinceramiento
Redacción Alfil
Por Gabriel Marclé
Las últimas 24 horas de Guillermo De Rivas estuvieron cruzadas por el acompañamiento al gobernador Martín Llaryora en la apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura y el repaso final del discurso que emitirá en su propio acto inaugural del Legislativo municipal. Así fue como las palabras del mandatario provincial, su referencia política directa, terminaron de ajustar algunos de los puntos finales de la presentación formal del año político en Río Cuarto, pero también la primera referencia derrivista para un período que, sin elecciones, le permitirá poner todos los esfuerzos en la reafirmación de su perfil como gobernante de la capital alterna.
La escena local encontrará a De Rivas con un mensaje atravesado por dos tiempos. Por un lado, la rendición de cuentas del primer año de gestión, marcado por reformas destacadas, pero también por decisiones impopulares que el intendente defenderá como necesarias. Por otro, la proyección de un 2026 que en el Palacio de Mójica imaginan como el año del “despegue” y de una identidad propia, ya sin el paraguas de la transición con la era que comandó Juan Manuel Llamosas. En el entorno del jefe municipal aseguran que no habrá tema menor en el discurso: todas las áreas tendrán su balance y, al mismo tiempo, su hoja de ruta.
El hermetismo fue una orden explícita. A diferencia de otras aperturas, donde los anuncios suelen filtrarse en la previa, esta vez el intendente pidió celos absolutos sobre el contenido del mensaje. Hasta las últimas horas del domingo, la consigna se cumplía. Sin embargo, Alfil pudo reconstruir algunos ejes que estructurarán la exposición y que apuntan a mostrar un Ejecutivo activo, con prioridades definidas y una narrativa orientada a “ir de frente” con la ciudadanía.
En ese marco, el discurso tendrá un fuerte anclaje en la obra pública, pero con un giro discursivo hacia la cercanía. La idea de infraestructura aparece asociada menos a grandes hitos y más a intervenciones visibles en los barrios, con impacto cotidiano y una lectura política clara: mostrar presencia del Estado municipal en el territorio.
A ese eje se le sumará una apelación directa al sector privado, con la promesa de generar condiciones para nuevas inversiones y de consolidar a Río Cuarto como un polo atractivo dentro del esquema productivo provincial. Cuestiones como el Masterplan del EMOS y la ampliación de la red de agua hacia sectores del oeste aparecerán como ejes atractivos para la vinculación público-privada, aunque desde el Ejecutivo anticipan que “no será la única señal” en ese sentido.
El tercer componente estará puesto en los servicios públicos, un terreno sensible para cualquier gestión, pero que la actual administración buscará exhibir con logros concretos, como la renovación del sistema de transporte, vigente desde ayer. El punto de mayor atención en este tramo del discurso tendrá que ver con la licitación del servicio de Higiene Urbana, cuya apertura de sobres está programada para fines de esta semana.
“Ir de frente”
Aunque la recuperación del equilibrio fiscal será otro de los objetivos planteados por De Rivas este lunes, el intendente también buscará justificar decisiones que generaron resistencia social, como la suba de impuestos. Allí se consolida con fuerza el concepto de sinceramiento, una línea discursiva que viene trabajando desde fines del año pasado y que ahora tendrá su momento central ante el Concejo Deliberante. “No esconder la basura bajo la alfombra” y hablarle a la gente sin rodeos es, según repiten en su entorno, una condición necesaria para la legitimidad política.
Esa lógica ya fue adelantada por el propio De Rivas en distintas intervenciones públicas, cuando defendió incrementos por encima de la inflación y explicó el costo real de los servicios municipales. La apelación a un Estado eficiente, pero con responsabilidad social, aparece como uno de los pilares del mensaje que se espera para la apertura de sesiones. “Hay que ir de frente”, anticipan desde el Gobierno.
En ese tono directo también se inscribirá el abordaje de la seguridad, un tema que ganó centralidad en las últimas semanas tras el primer homicidio del año en la ciudad. El caso de Paolo de la Fuente, asesinado el 7 de enero tras ser confundido con otra persona, generó una movilización que tuvo como uno de sus puntos a la Municipalidad y dejó al Ejecutivo en el centro de las demandas sociales. Según anticipan desde el oficialismo, el intendente podría mencionar el hecho de manera explícita para mostrar que “no le esquiva” a las problemáticas de la agenda municipal, no sólo para referirse a la crisis de violencia sino también para exponer la estrategia preventiva que se despliega desde la Guardia Local y el Centro de Adicciones que el Municipio inaugurará en los próximos meses como aporte a la recomposición del tejido social.
Más allá de los anuncios y del tono político del mensaje de este lunes, hay expectativa por señales que puedan surgir en torno al relanzamiento de la gestión, no como una corrección de rumbo, sino como una “mejora” en las capacidades del Ejecutivo. Si bien en el oficialismo descartan que De Rivas haga públicos cambios en el gabinete, señalan que el “orden interno” al que apunta el intendente podría incluir reconfiguraciones que se verán “más adelante”.
Desde el Mójica aseguran que la segunda apertura de sesiones de la era De Rivas será una instancia clave para el intendente, enfocada en reafirmar el rumbo, consolidar autoridad y empezar a escribir, con discurso propio, la mitad final del mandato.


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