
Provincia y Capital ponen fichas al alivio de Sol Bus y al affaire Adorni
Bettina Marengo
A contramano de lo que dicen sondeos que propagan desde La Libertad Avanza, en el gobierno provincial hablan de “desplome” de Javier Milei en Córdoba a partir de la segunda quincena de febrero, con baja de diez o doce puntos de imagen positiva desde los 55 puntos que le reconocen en el Panal. Es la economía, señalan los llaryroristas, que no festejaron pero ven como un signo problemático para el Presidente (y por lo tanto bueno para el oficialismo provincial) el 2,9% de inflación de febrero que informó el Indec ayer. En Córdoba fue un poco más baja, 2,6%.
Esos datos, más el escándalo de los aviones del jefe de Gabinete Manuel Adorni (el avión presidencial al que subió a su esposa, y el avión privado con el que viajó a Punta del Este para Carnaval), son mirados desde Washington, donde está el gobernador Martín Llaryora con algunos ministros y tres intendentes del sur provincial, con la esperanza de que la discusión pública adversa a los intereses libertarios haga menos visible o atenúe los males del momento de la ciudad Capital: FAM y La Mole.
El llaryorismo admite que la nueva emergencia del transporte urbano le pega en el plexo a Llaryora, pero evalúan que, al ser un problema endémico de la ciudad, la mala sangre de los cordobeses cederá apenas ingrese un nuevo operador al sistema. Todas las apuestas están sobre la descompresión que traerá el ingreso de Sol Bus al corredor 7 del transporte, y luego, a mediano plazo, sobre el efecto del plan “platita” de la Provincia sobre la ciudad, con asfaltado, bacheo y lavada de cara en calles y plazas. “A fin de año la ciudad va a estar muy bien”, afirman.
En el gobierno de Daniel Passerini creen lo mismo. La puntana Sol Bus ingresaría con 75 colectivos para hacerse cargo del corredor 7, que hoy subroga Coniferal, y firmaría contrato la semana que viene. Todo está en Legal y Técnica y la empresa ya habría alquilado un predio para que funcione como punta de línea. Hay tono de alivio en los despachos del Palacio de Julio pese al mal momento. También en los voceros del Panal, pero reconociendo que una cosa cosa es el ingreso de las nuevas unidades y el comienzo de la normalización, y otra “resolver lo político”, una frase que puede esconder desde cabezas cortadas a reformulación (otra vez) del esquema político para Capital.
En algo coinciden las dos administraciones: la situación podría haber sido peor si las otras dos empresas privadas del sistema, Coniferal y Si Bus, junto a Tamse, se hubieran desentendido del conflicto y no se hubieran allanado al pedido del Palacio 6 de Julio para que tomen provisoriamente los corredores de FAM: 2, 5, 7 y las líneas 600 y 601. Paradojas de la vida, estos días los UBER y otras aplicaciones no homologadas fueron una gran ayuda para paliar el malestar urbano.
Como sea, apenas vuelva Llaryora de EEUU, de donde traerá el crédito del Banco Mundial por 250 millones de dólares para completar la Circunvalación de la ciudad de Río Cuarto, volverá a sus recorridas por el interior provincial con pernocte incluido. El jefe del Panal admite que está obligado a fortalecer el voto fuera de la Capital. Hay un tupido cronograma de salidas a los departamentos. La movida se alimenta de sondeos que, según el Panal, muestran que a Llaryora le suma en las encuestas establecerse por dos días en cada lugar. El gobernador regresa el martes 17, un día después de la nueva visita de Javier Milei a la Bolsa de Comercio. El lunes se queda en Capital Federal y ya avisó a la Presidencia que no estará en la charla y que lo reemplazará uno de sus ministros.


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