
Llaryora no pide “por ahora” adelanto de copa pero tantea a Nación
Bettina Marengo
Martín Llaryora va a seguir combinando presencia en Capital y giras por los departamentos del interior con el mensaje de la gestión en la crisis y la presencia del gobierno como administrador de una escasez que el Panal no quiere resolver, por ahora, con adelanto de coparticipación de la administración Milei. Trece provincias accedieron al crédito de la Casa Rosada ante la baja de la coparticipación; Córdoba se aferra al “aún no” pero toca otras puertas para intentar que lleguen recursos propios que no tengan el costo fiscal del 15% que devienen los adelantos de copa.
El Panal no lo confirmó, pero fuentes locales aseguran que el martes, en el marco del viaje a CABA para reunirse con el embajador francés en Buenos Aires, el gobernador tuvo un approach con Diego Santilli, el ministro del Interior de Javier Milei, a quien le planteó la cuestión de los recursos que pertenecen a Córdoba no reconocidos por la Nación, un paquete que incluye desde Fonid, fondos del combustible, retenciones, fondo del fuego, entre otros. La otra línea de ingreso es el nuevo acuerdo por la Caja de Jubilaciones, por el cual la Anses empezará a girar 10 mil millones de pesos (ahora son cinco mil millones) pero eso empezará a impactar, si el gobierno de Milei cumple, a partir de mayo.
Aunque no es el ministro con la lapicera del tesoro, dicen que Santilli “algo aflojó”. Y que el quórum que dieron ayer los diputados Ignacio García Aresca y Alejandra Torres para el inicio de la sesión por la modificación de la ley de glaciares es parte del todo, aunque hay que recordar que el diputado oriundo de San Francisco siempre estuvo a favor de la iniciativa oficialista. “Están todos los reclamos vigentes, no hay respuestas”, se limitaron a decir desde el Panal. Como sea, el schiarettismo no sólo votó en contra de la ley de presupuestos mínimos sino que Juan Schiaretti lo anunció con un texto muy crítico. Este diario anunció hace semanas la grieta cordobesista en la cuestión glaciares. No sería sorprendente que el schiarettismo sea un poco más audaz incluso en relación a los planteos contra Manuel Adorni que se puedan dar en el Congreso de la Nación.
A Llaryora le urge más plata pero su gran paradoja es que no se puede pelear con el Presidente aunque su gran apuesta sea que a Milei le vaya mal para que no pueda imponer un candidato a gobernador con expectativas en 2027. Es difícil que salga a reclamar a viva voz a la Nación “lo que le corresponde a Córdoba” en el modo y el tono que lo hizo el cordobesismo durante los largos años del kirchnerismo. Ahora prima el miedo a la represalia libertaria, mientras el Panal evalúa y celebra en silencio el impacto del combo recesión-Adorni: la primera caída pronunciada y sostenida en el tiempo de Milei entre el derechizado electorado cordobés.
Mientras, hoy al mediodía hay audiencia con la UEPC en el marco de la conciliación obligatoria por diez días hábiles. No está claro si esta semana se conocerá la nueva oferta salarial al gremio docente, pero el gobernador quiere cerrar la paritaria que amenaza extenderse hasta el final del cuatrimestre. Dicen que las versiones de la salida de Guillermo Acosta del Ministerio de Finanzas no son ajenas al malestar del Uno por la dilación de la negociación con los estatales, malestar que habría alcanzado también a otros funcionarios que intervienen en ese tema. De momento, solo el radical Rodrigo de Loredo salió a capitalizar el malestar docente con una intervención donde se muestra empático con los desafíos diarios de maestros y profesores. El exdiputado buscó equilibrar luego de ponerse en contra a la familia policial con su proyecto de extender la vida activa de los agentes del orden. De los tres opositores principales a Llaryora, De Loredo, Bornoroni y Juez, el radical es el que está menos incómodo frente al escándalo que protagoniza el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y al mal momento de Milei en general. Juez se sumergió en el Senado entre pliegos y proyectos sin riesgo político, a la expectativa y cuidando lo suyo en la provincia. Es lo que puede hacer con el oficialismo nacional electrificado. Su jefa en el interbloque de La Libertad Avanza de la cámara alta, Patricia Bullrich, está malquistada con Karina Milei, la referencia de Bornoroni, pero en mucho mejor posición que Adorni para ser candidata a jefa de gobierno porteño. Esa Bullrich viene el viernes a Córdoba por la puerta grande de la Bolsa de Comercio que supo amarla incluso más que a Mauricio Macri. Allí podrían verse la cara los tres, como en la última visita de Milei a la misma institución. Quien posiblemente no vaya a la Bolsa es otro amigo cordobés de Bullrich, el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros, que está invitado. El llaryorista se jacta de hablar seguido con la ex ministra de Seguridad y con su sucesora, Alejandra Monteoliva, ahora no tan cercanas como antes porque la cordobesa quedó alineada con Karina, pero evitaría mostrarse en el nido libertario.


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