
Atlanta activa el protocolo de riesgo con Argentina-Inglaterra

Especial desde Atlanta -
El partido que nadie se quiere perder y que mantendrá en vilo a todos los corazones. Atlanta recibe otra vez a la Selección Argentina y a sus fieles seguidores aunque esta vez en un duelo de alto voltaje, con una carga histórica, bélica, pasional y deportiva de las más electrizantes. Inglaterra aparece en el camino con todo el morbo para darle vida a la semifinal más esperada de los últimos años, en la Copa del Mundo 2026.
Y claro, los antecedentes son muy marcados y cada uno tiene una historia o una leyenda para contar: de la mano de Dios y el gol más espectacular de todos los mundiales firmado por un tal Diego Maradona, a escasos años de la guerra de Malvinas, más los penales sagrados y las manos de Carlos Roa en Saint Ettiene, en Francia '98, al gol de penal del guapo David Beckham en 2002, para provocar el peor fracaso argentino en copas. Es decir, cada duelo dejó huellas y heridas, en este caso, nadie sale ileso y por primera vez se disputará por un boleto a la final. En fin, Atlanta abre sus puertas a un pleito que puede tener consecuencias en la cancha y en la tribunas, con tanta rivalidad y tanta cerveza dando vuelta por el coqueto y opulento estadio Mercedes Benz.
Mística y billetera
Tan importante es este cotejo para Argentina, que desde AFA solicitaron a FIFA el poder utilizar la camiseta suplente o alternativa. Es que tanto en México como en Francia, usaron la casaca azul que inmortalizó Maradona, por eso nadie quiere perder la tradición y la cábala (muchos menos el partido). En 2002, el antecedente marca que la Selección portó la casaca celeste y blanca y el triunfo se fue para el Reino Unido.
De todas maneras, hay focos de conflictos por resolver. Por ejemplo algunos argentinos quieren entonar en cancha la marcha de Malvinas y hasta proponen silbar el himno inglés, algo que siempre fue respetado. Por eso fueron correctas las palabras del DT argentino Lionel Scaloni, quien en conferencia de prensa manifestó que "solo se trata de un partido de fútbol", bajando decibeles ante tanto clima bélico imperante de manera innecesaria. Asimismo, es imposible disuadir, el sentimiento y el espíritu argentino siempre tiene presente ante los ingleses el grito por los caídos en esa guerra del Atlántico Sur, en 1982.
Ojo que los ingleses también lo viven como una final. Mientras los argentinos recorren las todavía con reparaciones rutas estadounidenses para ahorrarse algunos dólares y acceder a la entrada, se espera un aluvión de 15 mil ingleses procedentes desde Londres para este partido. Y sí, para ellos tampoco este pleito pasa desapercibido, más luego de casi 60 años sin títulos oficiales para el conjunto de la Corona británica.
Otro tema: ojalá FIFA pueda separar a las hinchadas, dejando de lado los metódicos boletos que indican fila, tribuna y asiento numerado. Es que alguna mínima provocación es chispa y combustible para inminentes peleas. Vale recordar que Inglaterra no tiene a sus "hooligans" pero igual son grandes competidores en la ingesta alcohólica: junto con Croacia protagonizaron el mayor consumo de cerveza, en el partido de la primera fase, con 35 mil litros de cervezas adquiridos en los stands oficiales.
¿Cómo están los precios de las entradas? Desde FIFA habilitaron algunos tickets que van desde los 3 mil dólares a 2500. No obstante, algunos consiguen por 1800 dólares luego de quedar en lista de espera, pero la reventa supera esa cifra sin dudarlo. La otra opción es esperar el inicio del partido, revisar el portal a los 15 o 20 minutos del primer tiempo, donde bajan considerablemente. Existe un caso de un argentino que compró a 120 dólares el ingreso en el partido pasado ante Suiza. Igual, ante los ingleses, nadie quiere perderse la salida de los equipos y la oportunidad de entonar y llorar con el Himno Nacional Argentino. ¿O no?
Igual, la policía y la seguridad de Atlanta tomaron cartas en el asunto, entendiendo que es un partido de riesgo. Por eso el Banderazo Argentino cambió de sede, del Active Oval del Parque Piedmont de la última vez se trasladó al Underground del Downtown, un espacio más cerrado, para evitar cualquier tipo de contacto con peregrinos ingleses que puedan activar focos de conflictos.
Por eso, Argentina- Inglaterra nunca será solamente un partido de fútbol: es historia, política, caídas, nostalgia, pasión y revancha. La que tuvimos en el '86 con las gambetas de Maradona y que nuevamente a 40 años, podremos reivindicar e imitar en cancha, aunque en los papeles, los ingleses llegan mejor físicamente y con más argumentos, ante una Argentina que va dejando energía de más en cada instancia y las piernas de Messi, con 39 años, ya comienzan a fatigarse. Pero claro, el componente emocional y patriótico buscará acercar esas diferencias, como siempre. Total es como indica la canción: "Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo, Argentina quiero verte bicampeóooon".




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