
Demandas, capacidad y voluntad
Javier Boher
El domingo fuimos a visitar la maravillosa Fiesta de la Cría del Cordero Cordobés en la rural de Malagueño. El día se prestaba para salir a pasear y era un lindo plan para seguir lo que habíamos tenido el viernes en Mesa de Enlace, nuestro streaming de los viernes.
Después de todo un día disfrutando del folklore, el humo de los platos típicos y unos animales majestuosos decidimos pegar la vuelta por el camino de San Nicolás, que une esa zona con La Calera. Llevaba tiempo sin recorrerlo y me pareció una buena idea, ya que el gobernador había anunciado su futura pavimentación y los ecologistas se habían quejado del impacto ambiental.
Vimos lo que suponía. Largos tramos llenos de basura amontonada, incluso con gente revisándola. Es la misma escena que se ve en tantos lados y la muestra más cabal de lo rota que está la relación entre las demandas de la sociedad, las capacidades estatales y la voluntad política, una especie de trilema de las políticas públicas.
La situación fue similar a la del quebracho blanco de la avenida Lucchese. Los ecologistas minifestando por una situación mucho menos grave que la existente son un lastre para el desarrollo en más de una dimensión, afectando a la gente que vive revolviendo basura, a los que podrían recorrer más rápido esos caminos y a toda la economía que necesita de la obra pública para no terminar de frenarse.
El tema también me interesaba porque la semana pasada las cuentas de la policía de la provincia reflejarom un operativo contra personas que estaban arrojando basura en un espacio no permitido, lo que me llevó a preguntarme si eso no era un tema para la policía municipal, especialmente por los problemas de inseguridad.
Por eso también me puse a pensar en la imposibilidad de las tres variables, porque el video del intento de intercepción a un Uber en la ciudad de Córdoba refleja un poco la misma situación.
¿No se les habrá ido la mano al operar como un colectivo chavista? El argumento es que ella auto esquivó un control vehicular. ¿Acaso no fue algo similar lo que terminó en el asesinato de Blas Correas? Claro, tal vez por eso ahora la policía está cuidando que no se armen basurales mientras los municipales juegan a ser fuerzas parapoliciales.
Al final del recorrido es imposible saber si falta voluntad política para ordenar, capacidades estatales para imponer un orden o si sobran demandas sociales sectoriales totalmente ajenas a la realidad y contradictorias entre sí. Lo que siempre queda en evidencia es que las dificultades para conciliar las tres variables impactan, por uno u otro lado, de manera negativa en la vida de la gente.



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