Milei contraatacó y se centró en el control de daños

El candidato de LLA arrancó a la defensiva y mejoró conforme avanzaba el debate. En la segunda mitad consiguió encadenar algunos contraataques, aunque siempre desplegando una estrategia conservadora. Hacia el final se despidió hablando de “continuidad o cambio”.

Provincial 13 de noviembre de 2023 Felipe Osman Felipe Osman
Milei Debate Balotage

Por Felipe Osman

Con casi todas las encuestadoras arrojando resultados dentro del margen de error, el tercer debate presidencial -único previo a la segunda vuelta- concentró la atención de todo el país, con un rating que rozó los 50 puntos a las 22.

Una hora antes, Javier Milei se había presentado ante la audiencia definiendo su posición ideológica como libertario y asegurando ser un especialista en crecimiento económico. Como lo haría varías veces a lo largo del debate, recalcó además que no habría cambio en los resultados si se insistía en las mismas recetas.

En el primer eje temático, Economía, Massa sorprendió golpeando primero y sometiendo al economista a un interrogatorio en el que le inquirió para que respondiera, “por si o por no”, si pensaba dolarizar, eliminar el Banco Central, privatizar Vaca Muerta, eliminar los subsidios o recrear el sistema de las AFJP.

Sorprendido por la dinámica que el tigrense imprimió al primer tramo del debate, Milei terminó respondiendo que sostendría su plan de dolarización y la eliminación del Banco Central, que Vaca Muerta pertenece a las Provincias y que los subsidios sólo serían retirados de manera progresiva. 

Cuando terminó de dar explicaciones, ya estaba condicionado por el reloj, y Massa pudo manejar el resto del tramo con cierta comodidad, a pesar de tratarse del eje temático en que, se suponía, el libertario se movería con más comodidad. Apenas alcanzó a contraatacar recordando al ministro los números de la inflación y la pobreza, datos duros que, por su propio peso, podrían haber desestructurado mucho más su defensa.

En el segundo eje, Relaciones Exteriores, Massa volvió a poner a Milei a la defensiva introduciendo dos temas: las relaciones comerciales con Brasil y China, y el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.

Milei aseguró que propone un sistema de apertura comercial en base a la cual los privados podrán comerciar libremente, al margen de las relaciones diplomáticas entre los líderes de cada Estado. Y recordó a Massa la mala relación que existió entre Alberto Fernández y Jair Bolssonaro. Además, criticó al Mercosur.

Massa recordó al libertario que los Estados regulan el comercio con sus socios comerciales y que la interrupción de esas relaciones con Brasil y China costarían 2 millones de puestos laborales. No hubo una respuesta clara del economista sobre ese apartado, que terminó diciéndola que la Argentina podría colocar esa producción en otros mercados. 

Luego también trastabilló cuando su adversario le recordó su confesa predilección por Margaret Thatcher, e insistió en que se definiera en relación al reclamo de soberanía por Malvinas. Milei respondió que el actual gobierno no puede mostrar ningún avance en las negociaciones diplomáticas por las islas, y definió que su Gobierno sostendrá el reclamo.

El debate empezó a nivelarse a partir del tercer eje temático. Desde entonces, a Massa ya no le resultó tan sencillo acorralar a Milei, que habiendo entrado en ritmo empezó a lanzar mejores contraataques.

Al momento de debatir sobre Educación y Salud Milei recalcó que ambas seguirían siendo públicas en su Gobierno, que la primera es una responsabilidad de las provincias porque así lo fija la Constitución, y se explayó sobre su propuesta de crear el Ministerio de Capital Humano.

Además, el economista criticó el estado actual del sistema educativo, le recordó que por sus 16 años en el poder el kirchnerismo es el principal responsable de su decadencia, e introdujo el tema de la pobreza. “Si los chicos no comen, no pueden aprender”, disparó.

En un pasaje del bloque Massa le recordó que él solía asistir a las oficinas del Frente Renovador, junto a Guillermo Nielsen, entre 2013 y 2015. Después le dijo, “algunos fracasos hemos compartido”.

Esta vez Milei reaccionó. Dijo a Massa que no parecía haber aprendido de sus fracasos, porque volvió a aliarse con el kirchnerismo.

El cuarto eje temático fue Producción y Trabajo. Tras la introducción de Massa, que prometió un plan para generar 2 millones de nuevos puestos de trabajo, Milei aseguró que le resultaba “simpático” escuchar a su adversario de ese tema. “El empleo en el sector privado está estancada en 6 millones de puestos desde 2011”, la recordó antes de asegurar que la presión fiscal a la que se somete a los privados no permite que surjan nuevos puestos. “El problema es el Estado. Vamos hacía el 15 por ciento de déficit fiscal consolidado”, completó.

Al momento de responder sobre su plan de apertura económica, Milei dijo que primero buscaría la competitividad en el plano fiscal y laboral, y sólo a partir de allí se abriría la economía.

En el quinto bloque la materia sometida a debate fue la Seguridad. No hubo demasiados desencuentros. Milei ponderó la figura de Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, por su plan de Seguridad. Cargó en contra de Raúl Zaffaroni, al que acusó de “invertir la carga de la prueba” convirtiendo a las víctimas en victimarios y viceversa. Dijo que en Argentina sólo el 3,5 de los delitos son penados, y que eso convierte al delito en una actividad “rentable”. Habló de reformar la Ley Penal y ampliar el sistema carcelario para incrementar la persecución penal. 

Massa mostró coincidencias con Milei y le recordó que Giuliani prologó el libro en el que se aborda el plan de Seguridad que él desplegó en Tigre. El economista reconoció que estaba de acuerdo con lo que su adversario había hecho en materia de seguridad, aunque lanzó una chicana recordando la reciente derrota de Malena Galmarini, esposa de Massa, en la elección de Tigre. “El resto de lo que hiciste debe haber sido demasiado malo como para que tu mujer haya perdido la elección. O tal vez te conocen demasiado”, dijo casi al cierre del bloque.

En el último bloque, Derechos Humanos y Convivencia Democrática, Massa ponderó el Juicio a las Juntas Militares, y dijo que era necesario reafirmar las ideas de Memoria, Verdad y Justicia, pero la discusión taró poco en salir del cauce que proponía el eje temático y no propició mayores cruces. 

Al cierre, Milei dijo que la del 19 de noviembre es la elección más importante de los últimos 100 años, y pidió a los argentinos que al momento de votar se pregunten si quieren “seguir transitando este sendero decadente donde cada vez hay más pobres, más indigentes y los chicos se tienen que ir del país”, “si prefieren la inflación o la estabilidad”, y si quieren volver a elegir al “populismo”. 

Buscando instalar el eje fijado por su mesa de campaña desde que esta entró en su tramo final, post Generales, llevó la disyuntiva a “continuidad o cambio”, y pidió ir a votar “sin miedo, porque el miedo inmoviliza y no te deja salir del statu quo”. 

En un debate que, por contexto, resulta asimilable al de 2015, Massa tuvo una mayor ductilidad de la que entonces tuvo Scioli para acorralar a su adversario. Y Milei, menos cintura de la que Macri demostró ocho años atrás. 

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