Los líderes mesiánicos no nacen de la nada
El Gobierno de Macri.
El gobierno de Mauricio Macri concluye en 2019 con un cuadro de deterioro económico, político y social que explica la victoria de la fórmula Fernández–Fernández. La inflación asciende a 53,8% anual, la pobreza alcanza al 35,5% de la población, el salario real cae más de 20% y el desempleo supera el 10%. La crisis cambiaria, la depreciación del peso y el endeudamiento récord —incluido el acuerdo stand-by de USD 57.000 millones con el FMI, el mayor en la historia del organismo— erosionan la confianza pública y fracturan la coalición oficialista. En este contexto, el fracaso del gradualismo, la pérdida de apoyo de las clases medias y el desgaste institucional convergen en un clima de deslegitimación que habilita el retorno del peronismo y marca el cierre de un ciclo de expectativas incumplidas.
¿Desde dónde?
El líder que emerge de las Pasos, compitiendo desde el Pro con el partido radical y la Coalición cívica, frente a la sociedad, expresa ser diferente al kirchnerismo, por lo que sus discursos y la propia narrativa de “Cambiemos” se articulan sobre tres ejes: gestión moderna, moderación emocional y republicanismo. En definitiva: una alternativa no confrontativa y orientada a resultados ; Macri llega al poder prometiendo “pobreza cero”, estabilidad macroeconómica y una inserción internacional normalizada. “Para este candidato dominar la inflación es muy simple”
Sus votantes provienen de un electorado urbano, especialmente de grandes centros metropolitanos: sectores que desean una gestión moderna, que valoran la transparencia, mayor respeto por la institucionalidad y rechazan la confrontación política.
Supuesto
Todas esas aspiraciones reposan en el supuesto de la capacidad del gobierno de cambiemos para articular su proyecto político con la recuperación económica y del empleo.
Eduardo Fidanza (2018) señala que la experiencia macrista revela: como un conjunto relativamente homogéneo de representaciones —compartidas por el presidente y por los cuadros decisivos de su coalición— configura una matriz sociológica de interpretación del país que, lejos de ser un mero telón de fondo, opera como condición de posibilidad de la ceguera estratégica frente a las debilidades de sus diagnósticos sociopolíticos y el programa económico.
Julián Zícari (2020) y Martin Guzman (diversos) denuncian las siguientes inconsistencias
Insolvencia técnica por emitir deuda sin capacidad productiva de repago, |dentro de un proceso de inconsistencia monetaria (metas de inflación erróneas) que genera la bomba de las LEBACs.
Rol del Sector Financiero: promotor de una "timba" y fuga de capitales que desprotege la producción. Actúa como canalizador de "capital caliente" e inestable que provoca una corrida cambiaria típica.
Para Julián Zícari y Martin Guzman: el modelo adoptado remite al modelo histórico de especulación, apertura y endeudamiento sistemático a costa del quiebre del modelo industrial.
Pablo Gerchunoff y Roy Hora, (2021)
La inconsistencia del gradualismo fiscal: explica que el gobierno intentó reducir el déficit de manera muy lenta para evitar costos políticos, pero financió esa brecha con un endeudamiento acelerado en dólares colocado en los mercados internacionales.
La descoordinación de la política macroeconómica: detalla el choque entre un Banco Central que aplicaba metas de inflación estrictas (subiendo tasas de interés) y un Ministerio de Hacienda que continuaba expandiendo o manteniendo el desequilibrio fiscal. Esta falta de sintonía alimentó el ingreso de capitales especulativos a corto plazo.
El retraso de los precios relativos: produce un fuerte ingreso de divisas financieras que termina por apreciar el peso (atraso cambiario), lo que agrava el déficit de la cuenta corriente y posterga las correcciones necesarias en las tarifas y el tipo de cambio.
Ausencia de un horizonte productivo: Argumentan que la gestión confió ciegamente en que la mera unificación cambiaria y la apertura financiera atraerían una "lluvia de inversiones" productivas que nunca llegaron, dejando al país vulnerable a un repentino cambio en las condiciones financieras internacionales (Sudden Stop) que finalmente se desata en abril de 2018.
Gabriel Vommaro (2019.) Se hace una pregunta muy interesante: ¿“de si un «gobierno de los ricos» puede tener una visión global e inclusiva de la sociedad, para conducirla y transformarla? Si eso fuera posible, concluye: significaría «una revolución de las condiciones de producción de proyectos políticos en la Argentina».”
A propósito de esta afirmación: según CEPA-Centro de Economía Política Argentina ( 2021) entre enero de 2018 y diciembre de 2019, los desembolsos sumaron USD 44.867 millones, mientras que la formación de activos externos ascendió a USD 54.099. (fuga de capitales). En el informe recuerdan que el expresidente Mauricio Macri, afirmó de manera pública en noviembre de 2021 haber solicitado y usado los dólares del FMI para dárselos a bancos comerciales que querían irse del país.
Pierre Bourdieu nos dice: «Si hay una verdad, es que la verdad es un objeto de lucha». Esa lucha, de naturaleza eminentemente política, se regula, de acuerdo con este célebre sociólogo, «según la ley de las cegueras y lucideces cruzadas» que distinguen los combates por instaurar los discursos legítimos. (“Intelectuales, política y poder.” 1999)
Dr. En ciencia Política (UNC-CEA)