
Los asuntos pendientes del sur bajo la lupa del Panal de cara al 2027
Gabriel Marclé
En la mesa política del llaryorismo el mapa del sur provincial vuelve a aparecer como un territorio a ordenar políticamente antes del próximo turno electoral. Aunque las definiciones formales aún están lejos, en el departamento Río Cuarto comenzaron a registrarse movimientos de dirigentes peronistas interesados en disputar intendencias hoy gobernadas por radicales o vecinalistas, un escenario que obliga al Panal a calibrar su estrategia de alianzas territoriales.
El antecedente de 2023 todavía pesa en el análisis oficialista. En aquel turno, el reparto de departamentos del sur terminó 3 a 1 en contra del entonces candidato oficialista Martín Llaryora, un resultado que en el Centro Cívico atribuyen, entre otras razones, a la falta de orden político en algunos distritos clave. En el Centro Cívico saben que el equilibrio no es sencillo: promover candidatos propios en cada distrito podría tensar acuerdos con intendentes aliados, pero resignar esos territorios también implica ceder espacio político en una región donde el oficialismo busca recuperar terreno.
Uno de los casos más citados en las mesas de armado es el de Coronel Moldes. El municipio, uno de los distritos clave entre las localidades de más de diez mil habitantes, quedó en manos del radical Ezequiel Moiso, quien en el último año fue acercándose políticamente al gobernador. Mientras tanto, el dirigente peronista Sergio Vizzo participa de reuniones y mesas de trabajo vinculadas al espacio llaryorista, lo que mantiene abierta la discusión sobre el futuro electoral de la localidad. En paralelo, el peronismo local impulsa una ordenanza para despegar los comicios municipales de los provinciales.
El recuerdo de la elección municipal de 2023 todavía funciona como ejemplo dentro del oficialismo. Aquella vez, la falta de una conducción clara derivó en derrota tras la presentación de dos candidaturas peronistas que juntas hubieran sumando 55 puntos. El episodio, que golpeó la estrategia oficialista un mes antes de las provinciales, sigue siendo mencionado como una muestra de lo que el oficialismo busca evitar en distritos estratégicos. Aun así, el ordenamiento buscado por el Gobierno favorecería a la reelección del intendente radical.
Otro municipio observado con atención es San Basilio. Allí gobierna el vecinalista Pablo Silvestrín, dirigente con pasado radical que desde el año pasado comenzó a acercarse al Panal. La posibilidad de que el intendente acompañe políticamente al gobernador abrió interrogantes en el peronismo local y activó movimientos internos. En reuniones departamentales del PJ encabezadas por el exintendente de Río Cuarto Juan Manuel Llamosas y el ministro Facundo Torres se vio participar a Rubén Moine, exintendente de la localidad, quien analiza la posibilidad de volver a competir por el cargo.
En Coronel Baigorria el escenario también presenta particularidades. El actual intendente, Walter Perrone, no podrá buscar la reelección y en las últimas legislativas fue uno de los socios territoriales de la lista Provincias Unidas, lo que le valió un vínculo de cercanía con el Panal. Su salida del escenario electoral abre la discusión sobre quién podría sucederlo y qué posición adoptará el oficialismo provincial.
Dirigentes consultados por Alfil señalan que allí aparece una encrucijada política. Por un lado, el respaldo de Perrone al armado provincial generó un clima de cooperación con el gobierno cordobés. Por otro, en el peronismo local emergen sectores militantes de Hacemos Unidos por Córdoba que observan la oportunidad de disputar un municipio que durante años estuvo bajo conducción justicialista antes de la llegada del actual intendente.
Las conversaciones en torno a ese distrito comenzaron de manera preliminar y giran en torno a la posibilidad de respaldar al dirigente que impulse el propio Perrone o, en caso contrario, habilitar una alternativa peronista. En el oficialismo provincial señalan que un eventual regreso del intendente al alineamiento pleno con el radicalismo alteraría ese equilibrio.
En ese punto aparece una de las líneas rojas que mencionan en el Panal. En el gobierno provincial interpretan que la convivencia con intendentes radicales o vecinalistas puede sostenerse mientras acompañen el proyecto provincial, pero advierten que el juego directo con espacios opositores podría alterar ese esquema. El antecedente reciente de Jesús María, donde el intendente Federico Zárate terminó alineándose con La Libertad Avanza, es mencionado como ejemplo de una situación que cambia por completo la lógica de acuerdos.
Mientras tanto, en el territorio ya comenzaron a moverse las piezas. A los dirigentes peronistas de cada localidad se les habría transmitido la necesidad de militar, caminar los distritos y posicionarse de cara a las definiciones futuras. En paralelo, intendentes radicales y vecinalistas que mantienen diálogo con el gobierno provincial habrían recibido una señal similar: la voluntad del gobernador es sostener acuerdos, siempre que no entren en conflicto con el proyecto político que el oficialismo busca consolidar hacia 2027. De ocurrir esto, el riesgo para el oficialismo provincial sería “destratar” a los propios y abrir la puerta a que otro dirigente del PJ, como Natalia de la Sota, capitalice el conflicto ofreciendo sello a un candidato peronista sin respaldo del Panal.
La Legislatura convirtió en Fiesta Provincial al Festival Otoño Polifónico de Río Cuarto
La Legislatura de Córdoba declaró Fiesta Provincial al Festival Otoño Polifónico de Río Cuarto. Se trata del evento cultural que se ha consolidado como una de las propuestas musicales más destacadas de la provincia. De esta manera, la declaración le otorga reconocimiento institucional dentro del calendario cultural oficial de Córdoba.
La iniciativa fue impulsada por los legisladores provinciales Juan Manuel Llamosas y Ariel Grich, y busca reconocer formalmente la trayectoria del festival, así como su aporte al desarrollo cultural, social y económico de la región.
El Festival Otoño Polifónico se realiza anualmente desde 2019 en la ciudad de Río Cuarto y se caracteriza por ofrecer una propuesta musical singular dentro del panorama cultural argentino por la fusión entre música popular y formatos sinfónicos con la actuación de artistas de renombre. Pero, especialmente, se confirma como herramienta estratégica para el desarrollo local, impulsando el turismo, dinamizando la economía regional y generando oportunidades de trabajo vinculadas a la actividad artística y a la organización de eventos.


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