
El Panal juega con el DNU 70 y la mesa opositora se mueve
Bettina Marengo
El llaryorismo cree que La Libertad Avanza no jugará a full en las elecciones provinciales del año que viene no porque no quiera sino porque no podrá, y el Panal ve debilidad en los gestos amables de Javier Milei a los mandatarios que viajaron a la Argentina Week de París, entre ellos la vicegobernadora cordobesa Myrian Prunotto. “Acá están las provincias aliadas que entienden la transformación de la Argentina y que no quieren que vuelva al kirchnerismo”, contuvo el jefe de Gabinete Diego Santilli a los gobernadores, el jefe de gobierno porteño y la vice cordobesa en la cena de la Embajada argentina en París, el miércoles a la noche.
Prunotto tomó nota del buen trato recibido como representante de Córdoba y de Llaryora, y transmitió los saludos afectuosos de Milei para “Martín”. Por los antecedentes de destrato, el gobernador le había dado seguridad antes de viajar: “Andá tranquila que estoy hablando con ellos, está todo bien”. Lo comprobó, incluso con Karina Milei. Igual no es momento de relajar. El cordobesismo mantiene la tensión y deslizó que el 15 de octubre sus diputados votarán en contra del DNU 70/2023 si la Nación no ofrece una salida a la cuestión de la ley de tierras, que quedó derogada por ese instrumento y luego también por el fallo de la Corte. Formas de presionar en vísperas de dos semanas importantes, si se cumple la promesa de Santilli de empezar negociaciones uno a uno con cada mandatario “aliado”.
En el Panal fueron cautos con la palabra “aliado” que usó el ministro coordinador en París para acercar posiciones con los dialoguistas. El “Colo” buscó generar confianza: resaltó que es comprensible que las provincias adelanten sus elecciones de las nacionales, prometió que los acuerdos a los que llegue cada mandatario con la Rosada se van a respetar, y dijo que esta semana comenzarán las negociaciones por el Presupuesto 2027. Lo cierto es que para Córdoba, la categoría “aliados” no es aplicable como en otras provincias gobernadas por el PRO, por caso, porque en principio no hay intención de pegar la lista de legisladores a la candidatura de Milei, si se habilitara la posibilidad. No solo por ese motivo. La reelección de Llaryora en Córdoba no podría ser capitalizada ni presentada por la Casa Rosada como un triunfo del esquema libertario, como sí lo sería una victoria de los oficialismos de Mendoza, Jujuy o Chubut. “Sería un acuerdo muy limitado, no estamos en la misma que otras provincias”, se atajan en el Centro Cívico, que acaba de recibir una presión extra de Natalia de la Sota, que avisó que no descarta ser candidata a gobernadora si el sanfrancisqueño se recuesta en los libertarios para llegar a su segundo mandato. Aparece un problema extra porque la diputada le restaría votos peronistas al cordobesismo, si va sola, pero también le quitaría votos anti K si aparece en una fórmula con Llaryora. En la oposición festejan: detrás de Natalia ven a Sergio Massa, que tendría ganas de presentarse a las presidenciales, y que le manda a decir a Llaryora que el PJ nacional esta vez va a reclamar “en serio” los votos de Córdoba para que no gane el antiperonismo a nivel nacional.
El Panal está en modo “vivir con lo nuestro” y asegura que, dado el escenario, no necesita un acuerdo político para retener el poder. Dicen los llaryoristas que el gobernador puede ser reelecto, incluso con la oposición unida, por el mérito de la gestión provincial y de la frenética presencia territorial del mandamás, y que el resto lo hace la mala economía del metro cuadrado que brinda Milei, que devalúa la marca libertaria aún en el distrito más anti PJ del país. El énfasis del ministro de Economía Luis Caputo en pedir que se atenúe la incertidumbre política, vía acuerdos electorales, para que la economía reaccione, confirma la preocupación de la Rosada por el impacto del proceso recesivo en las chances de Milei y del mileismo. Cada uno en su narrativa, la configuración de escenarios vuela y en el cordobesismo creen que en defensa del proyecto reeleccionista del Léon, La Libertad Avanza no usará el sello en provincias donde puede perder, como Córdoba. Marcos Juárez siempre estuvo cerca.
Un almuerzo, una llamada, un Congreso
El optimismo del Panal va en sentido opuesto a la información que intercambiaron el senador Luis Juez y el diputado Gabriel Bornoroni en el almuerzo que compartieron el jueves pasado en un local de la zona sur de la ciudad. La conversación tuvo un tema dominante: la certeza del jefe de bloque de diputados libertarios de que el gobierno nacional va a pelear con todo la Gobernación para tributarle a Milei un triunfo provincial a meses de su propia elección. Unas horas después, Bornoroni conversó telefónicamente con Rodrigo de Loredo, que acaba de reafirmar su candidatura a gobernador en el acto de asunción de autoridades de la UCR y presentó un decálogo de propuestas para gobernar la provincia. El contenido de la llamada se mantuvo en hermetismo de parte de ambos interlocutores pero no se percibe deshielo.
El radical dará detalles y novedades de su campaña DeLorean 2027 en las próximas horas. Recientemente habló con Mauricio Macri y está esperando el regreso del exterior del jefe de Encuentro Vecinal Córdoba, Aurelio García Elorrio: no quiere quedar limitado como un candidato de la UCR y la lista 3, sino mostrarse como cabeza de una alianza “lo más amplia posible” para enfrentar al PJ provincial. La expectativa máxima, claro, es integrarla con La Libertad Avanza, cuyo presidente local es Bornoroni. Para quedar habilitado, en 15 o 20 días se reunirá el Congreso partidario, órgano que autoriza las alianzas electorales y que también quedó en manos del deloredismo. Se descuenta que, tal como necesita De Loredo, la autorización de la alianza opositora “lo más amplia posible” quedará lista para usar.


Tres nombres se anotan para reemplazar a Gvozdenovich en la conducción del bloque UCR



El modelo Córdoba desfiló en París con reclamos a Milei


Rossi acelera por la Ciudad y muestra equipo para la carrera municipal

El Panal espera que mueva Milei para definir sobre el DNU 70

Tapia y la foto política del Kempes con mensajes de unidad




