
La chica del (próximo) verano
J.C. Maraddón
J.C. Maraddón
Un año atrás, en el hemisferio norte se hablaba del “Brat summer” para definir una temporada veraniega en la que el disco “Brat” de Charli XCX se había apropiado de las listas de música en los teléfonos móviles de los jóvenes que saturaban las playas en los polos turísticos. La cantante y productora británica había conseguido imponerse con ese álbum que, además de contener canciones explosivas, inauguraba una estética propia en la que cierta variante del color verde era una especie de guiño para iniciados. Su éxito la consagró como uno de los grandes fenómenos discográficos de 2024.
Pese a los cambios impelidos por la revolución tecnológica, en el negocio de la música se sabe desde tiempos inmemoriales que los calores del estío son el caldo de cultivo para los mayores sucesos, porque habiendo tanta gente joven de vacaciones, la predisposición para plegarse a una moda se incrementa hasta alcanzar niveles impensados durante ningún otro periodo anual. Es por eso que los cañones de la difusión suelen apuntar a esos meses de mitad del año, como oportunidad para lanzamientos de artistas que tienen aspiraciones de obtener la aceptación masiva y que han elaborado una obra con destino de gol.
Como consecuencia de la popularidad cosechada durante el receso de verano, muchos de esos hits descienden con ímpetu hacia los mercados del sur planetario, donde también se apropian de los parlantes en los balnearios de moda, repitiendo lo que había sucedido en las latitudes boreales. Sólo por considerar desde Locomía o la lambada en adelante, cuántas veces hemos recibido por aquí esas tendencias con sumo beneplácito, como resultado de la influencia que ejerce sobre los musicalizadores el hecho de que provengan desde los países centrales, donde ya han sido bendecidas por el aplauso de quienes las han asumido con parte de su banda sonora estival.
Por supuesto, a esa cuota foránea se le agregan los valores locales que también pretenden hacerse oír en los paradores serranos y en las piletas donde buscan refrescarse aquellos a los que todavía no les toca tomarse unos días de descanso. En estas gélidas jornadas de julio, mientras las olas polares se suceden una tras otra, entibia el ánimo pensar cuál será la playlist que sonará entre diciembre y marzo, algo que hoy es factible vaticinar gracias a la rapidez con que circulan de un tiempo a esta parte los temas nuevos, que pueden ser hallados en las plataformas de streaming.
Y si nos guiamos por la cobertura que realiza la prensa especializada, pocas dudas caben de que por allá la artista del verano es la ex tiktoker Addison Rae, una influencer que hace unos cinco años reclutó miles de seguidores en las redes sociales con sus videos en los que se la veía bailando. A partir de 2022, su carrera empezó a virar hacia la música y, tras soportar algunas burlas al respecto, hace algunas semanas publicó su disco debut, “Addison”, y les cerró la boca a aquellos que dudaban de su capacidad para brillar como cancionista.
Tomando un poco de cada una de las divas pop de los últimos cuarenta años pero imprimiéndole a su estilo un toque personal que la vuelve única, se despachó en 2024 con el single “Diet Pepsi” y desató una fiebre que superó todas las expectativas. Su reciente participación en Coachella como invitada de Arca y los atrevidos videoclips de sus canciones, la posicionan como una de las más avanzadas aspirantes al trono del reinado estival, que otra vez volvería a quedar en manos de una mujer, cuyo asentamiento en el mercado tuvo en un principio el apoyo de la propia Charli XCX.







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