La oposición no dio quórum y el proyecto libertario quedó en el limbo

La oposición evitó que la Legislatura encorsetara el tratamiento sobre tablas, que se ha transformado en un arma de doble filo para el oficialismo. Hacemos Unidos tuvo asistencia perfecta. Al otro lado del hemiciclo sólo estuvo Agustín Spaccesi, autor del proyecto.

Provincial 09 de mayo de 2024 Felipe Osman Felipe Osman
ilustra-spaccesi-solo

Por Felipe Osman

La iniciativa que Agustín Spaccesi presentó este lunes, desde el monobloque libertario, tropezó contra el vació que opusieron Juntos por el Cambio y las bancas de Federico Alessandri (Creo en Córdoba), Rodrigo Agrelo (Encuentro Vecinal) y Luciana Echevarría (MST): no hubo quórum.

El naufragio de la sesión evitó que el libertario propusiera, sobre tablas, modificar el reglamento interno de la Legislatura, para evitar que la simple mayoría alcance para esquivar el tratamiento en comisiones de cualquier proyecto, llevándolo directamente a consideración del recinto.

La primera pregunta es por qué. La segunda, quién ganó con el aplazo de la sesión.

El proyecto de Spaccesi descansa sobre sólidos considerandos. En todo el país, sólo la Legislatura de Córdoba prevé que la mayoría simple sea suficiente para que el tratamiento de una iniciativa llegue al recinto sin pasar por las comisiones. De hecho, tal instituto siempre ha sido cuestionado por la oposición, alegando que servía para minimizar el debate.

Sin embargo, la composición híper equilibrada de la cámara (34 votos oficialistas, 32 de Juntos por el Cambio y 4 monobloques independientes) cambió la relación de conveniencia, convirtiendo al tratamiento sobre tablas en un arma de doble filo para el oficialismo. 

Con el actual reglamento, en cualquier tarde de miércoles Hacemos Unidos puede llevarse un baldazo de agua fría si, circunstancialmente, el interbloque de JpC -en pleno- se alinea con las 4 bancas independientes, tomándolo por sorpresa.

¿Qué pasaría si, por ejemplo, todos los opositores decidieran sancionar el regreso del 82 por ciento móvil a las jubilaciones provinciales, o instar a la Provincia a que remueva los peajes en los accesos a la Capital? Gran problema.

El oficialismo responderá que en realidad él es el mayor afectado al condicionar a dos tercios de los votos el tratamiento sobre tablas, porque pierde una herramienta valiosa para sancionar una norma que el Ejecutivo necesite con urgencia. Y, sobre todo, porque la oposición puede llevar al recinto un dictamen de minoría de cualquier comisión y aprobarlo con el respaldo de 36 legisladores. 

Nada de eso es falso. Pero se pierde el factor sorpresa.

Para el oficialismo, en este momento, que una iniciativa pueda tratarse sobre tablas con la mayoría simple de los votos implica descansar bajo la espada de Damócles cada miércoles (de por medio). Cualquier incidencia puede desbalancear su predominio en la cámara. El resfrío de un legislador. Una demora en volver a la banca tras un cuarto intermedio. Un ascensor trabado en la Legislatura. Cualquiera.

Si, en cambio, la iniciativa debe necesariamente pasar por las comisiones, el Hacemos Unidos siempre estará advertido. Siempre tendrá margen de acción. Siempre podrá extremar los esfuerzos para generar una pequeña desavenencia entre los legisladores de la oposición, o disfrazar bajo la forma de un inconveniente menor una picardía inconfesable.

A la segunda pregunta: difícil. Todos ofrecen su lectura del episodio.

Desde la mañana del miércoles, Juntos por el Cambio se propuso dejar sin quórum la sesión. Lo consiguió. Los presidentes de cada bloque pueden celebrar que encadenaron una cohesión sin fisuras. Pero no es la única lectura posible.

Algunos legisladores del interbloque fueron feroces con Spaccesi. Incluso innecesariamente. Lo acusaron de ser servil a la estrategia del oficialismo. ¿Fue inteligente? ¿Respondió a los intereses de la oposición en su conjunto, o sólo a algún posicionamiento individual? 

Una oposición a la que no le sobra absolutamente nada en la Legislatura no debería llevar los enfrentamientos a un punto de no retorno con una de las bancas independientes. O no al menos si algún día quiere sancionar algo a contramano del oficialismo.

Esto puede ser una buena noticia para Hacemos Unidos. Juntos por el Cambio alejó a quien podría ser, alguna tarde de miércoles, ante alguna iniciativa puntual, un aliado determinante.

Pero además, el proyecto de Spaccesi es sumamente sólido. Basta leerlo. Solo las circunstancias podrían convertirlo en disvalioso para la oposición. No su esencia. Y al momento de legislar, al menos en los libros, primero se debe que legislar para la regla, y luego para la excepción. 

Además, la foto del legislador libertario sentado sólo en la parte del recinto que corresponde a la oposición remite al que probablemente sea el único costado de este asunto al que el ciudadano promedio presta atención (si lo hace): 35 legisladores no bajaron al recinto. Y vaya alguien a explicarles que eso no significa no ir a trabajar.

Por lo demás, esta historia apenas empieza. En la próxima sesión, tranquilamente, Spaccesi puede insistir en el tratamiento sobre tablas. O incluso darle curso por comisión. En cualquier caso, no dar quórum no puede convertirse en una estrategia permanente de la oposición. 

Lo más visto
debate-2030-rio-cuarto

Nuevo cruce de candidatos (Nazario “picanteó”)

Redacción Alfil
Río Cuarto 24 de mayo de 2024

La actividad organizada por la Fundación Río Cuarto 2030 convocó a los candidatos Guillermo De Rivas, Adriana Nazario y Gonzalo Parodi para exponer sus propuestas en el Viejo Mercado. La cita de Michael Jordan y el descargo de Nazario.

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email