Dólar Oficial
--
Dólar Tarjeta
--
Dólar Blue
--
Dólar MEP
--
Contado c/Liqui
--
Riesgo País
496

De nuevo con los peajes

El gobierno nacional propone otra privatización de las rutas, que va a seguir siendo inviable si no baja el costo de moverse en auto
Nacional16 de enero de 2025Javier BoherJavier Boher
2025-01-15-milei

Por Javier Boher 
[email protected]

El gobierno nacional avanza con su idea de retirar al Estado de todos los lugares que pueda. Esta vez la discusión gira en torno a las rutas, que según el credo oficial deberían ser privatizadas: que paguen quienes las usan.
La idea no es nueva, ya que se la vio todo a lo largo de los ‘90, cuando esas benditas casillas se desplegaron por todos lados. La crisis del 2001, la devaluación de Duhalde y el congelamiento de tarifas del kirchnerismo hicieron inviable un negocio que ya no funcionaba cuando se lo implementó. La rentabilidad de las empresas se desplomó, se multiplicaron los juicios al Estado y aparecieron las estatizaciones. 
Así fue como se llegó al punto actual en el que los ciudadanos pagan una fortuna en caminos, pero para prestaciones mayormente mediocres. Se pagan impuestos nacionales, tasas viales, peaje -los que circulan por las rutas- y más impuestos para sostener a los empleados y las obras de esas empresas de peajes que no pueden sostenerse. Los que vivimos en Córdoba pagamos mucho por circular por nuestras rutas, pero al menos hay una infraestructura muy superior a la que se ve en otras provincias del país. Esto, que sirve para alimentar el ego cordobés, no alcanza para cubrir la demanda de conectividad que hay en el terreno. 
El problema, nuevamente, está en cómo se supone que se debería resolver ese déficit de asfalto.
Si el kirchnerismo sostenía que todo debía depender del Estado, el milevismo sostiene que a todo lo debe resolver el mercado, pero los dos se quedan cortos en sus enfoques. El Estado decide mejorar la infraestructura vial de acuerdo a las necesidades de los políticos, como quedó a la vista con las obras que el kirchnerismo pagó en Villa María o Cosquín, mientras que en la capital se tuvo que adaptar la forma de la rotonda del Tropezón porque nación no facilitaba el acuerdo por unos terrenos bajo su jurisdicción. El mercado sólo lo hace de acuerdo al negocio, lo que favorece la concentración de todas las actividades económicas sin la visión del desarrollo que debería aportar el sector público. En un país tan extenso como Argentina debería haber algún punto intermedio y eficiente entre esos dos extremos.
El modelo de los libertarios tiene dos problemas adicionales. El primero, y fundamental, es que el parque automotor es reducido y antiguo. La carga impositiva sobre los vehículos hace que sea muy difícil acceder al 0km, muchos de los cuales valen casi el doble que en países vecinos, con el ridículo de que los autos fabricados en Argentina son más baratos en esos otros mercados.
Además, el costo de mantener los vehículos (seguro, patente y rentas, además del costo de funcionamiento y mantenimiento) hace que poca gente tenga y use su auto o moto para viajar. Esto pasa incluso con un muy deficiente sistema de transporte público, que de ser mejor haría que incluso menos gente se desplace en su propio vehículo.
El gobierno de Menem coronó un deterioro de décadas al desmantelar su red ferroviaria y volcar todo el tráfico a las rutas con la esperanza de que los peajes puedan sostener la expansión de la red vial, cosa que funcionó parcialmente, sólo en aquellos lugares en los que hay suficiente tráfico. Por caso, ningún peaje de la provincia de Córdoba supera los 50.000 vehículos diarios, la mitad de los que se calcula que deberían pasar para que sea rentable. Los números no cierran por ningún lado.
El otro problema del enfoque libertario es la carga impositiva vinculada a la compra y operación de vehículos. Si hace un siglo Argentina estaba entre los principales tres consumidores de autos a nivel global (lo que alentó la instalación de fábricas en el país), no fue porque había un consumo masivo de vehículos por parte de las clases populares, sino por la gran cantidad de vehículos que se vendían para actividades productivas y para zonas alejadas. Era una herramienta relativamente accesible, que se potenció una década más tarde con el desarrollo del Automóvil Club Argentino.
Si el Estado no se achica mucho más de lo que lo ha hecho hasta ahora, la necesidad de cobrar tasas e impuestos que encarecen el consumo de vehículos se seguirá manteniendo. Nada de todo lo que se recauda paga lo que se supone que debería, sino legiones de empleados improductivos y gastos ridículos que alimentan a los políticos de turno. Si no bajan los impuestos, no va a haber más autos. Si no hay más autos, los peajes no son rentables.
Esta discusión es completamente diferente a la que deberíamos dar si hablamos del transporte urbano, con ciclovías, colectivos, subte, trenes o todo lo que desaliente el auto. Pero en un país en el que hay extensas zonas de tierra con islotes de gente desperdigados en la inmensidad, lo primero que debería hacer el gobierno es pensar en quiénes usarían esas rutas a las que les quieren poner una casilla. Como están las cosas, muchos menos de los que deberían.
 

Te puede interesar
abrazo-tapia-infantino

Infantino en jaque, Tapia apoya

Federico Jelic
Nacional18 de agosto de 2026
Dentro del revuelo que hay en FIFA contra el presidente del ente por promover la llegada del capital privado en los mundiales, AFA ratifica su respaldo al suizo, como desplante a los europeos. ¿Qué está tramando el “Chiqui”?
teresa-cubells-diputada

Derecho al orgasmo

Javier Boher
Nacional14 de agosto de 2026
La curiosa y contradictoria iniciativa de una legisladora chaqueña para concientizar sobre el placer femenino.
Alejandra-Vigo

Ley de Tierras, entre el silencio de Llaryora y la bandera schiarettista

Gabriel Marclé
Nacional07 de agosto de 2026
La discusión por la reforma de la Ley de Tierras volvió a mostrar las distintas estrategias dentro del cordobesismo frente al Gobierno nacional. Mientras el schiarettismo tomó una postura explícita contra la iniciativa, Martín Llaryora eligió mantener distancia de una pelea que podía tener impacto en su proyección política.
 
Por Gabriel Marclé
Lo más visto
ilustra-natalia-de-la-sota-reunion

El “legado delasotista” y la muestra de amplitud que observan desde el PJ

Julieta Fernandez
Río Cuarto18 de agosto de 2026
En el marco de la presentación del libro escrito por Francisco Zanichelli, la diputada reforzó la proyección nacional del modelo delasotista. Aseguró que está trabajando en un proyecto nacional que “realmente pueda ganar las elecciones” y no descartó tener un rol protagónico en ese sentido. Las presencias llamativas del radicalismo y la mirada “de reojo” del nazarismo. 
ilustra-milei-y-llaryora-la-distancia-de-la-mirada

Rutas, Presupuesto, PASO, lo que se viene en la agenda Panal-Milei

Bettina Marengo
Provincial18 de agosto de 2026
El llaryorismo toma aire con los últimos derrapes libertarios en el Congreso. El 26 va a rechazar Inocencia Fiscal, pero acompañará cambios en BCRA. En medio, quiere las rutas nacionales con fondos para mostrar en el interior obras de reparación ejecutadas por la Provincia- Llaryora 2027 ordena todo.
Casa-Radical-Gde

Contrarreloj, la UCR busca evitar internas

Carolina Biedermann
Provincial18 de agosto de 2026
Más Radicalismo y Generación X mantuvieron una maratón de reuniones durante el feriado para avanzar en una lista de unidad. El centro de la discusión está en el % de congresales que pretende cada frente. La preocupación por la injerencia del peronismo aceleró las conversaciones. Este martes vence el plazo para presentar las listas. Este lunes a la noche se cerraron los teléfonos. Este martes sigue el diálogo.