
Aquello que alguna vez fue
J.C. Maraddón
J.C. Maraddón
Hace 16 años, cuando arrancaba la carrera discográfica de Lady Gaga, la tribu de los emos nucleaba a adolescentes lánguidos de todo el planeta a los que les gustaba contrastar la palidez de su piel con la negritud de sus vestimentas y maquillajes. La cantante sorprendió en sus inicios con un look que la acercaba a esa pose gótica otra vez de moda, aunque sus canciones no mezquinaban guiños al pop electrónico, que iba a ser el estilo musical en el que iba a hallar su mejor perfil. En un panorama internacional donde no faltaban las intérpretes talentosas, ella se abrió camino gracias a esas particularidades.
Quizás lo que haya definido a su favor el favoritismo del público puede haber sido la audacia de sus letras y, en especial, la enorme osadía de sus videos, que no mezquinaban ni violencia ni sangre y, por lo tanto, resultaban por demás inquietantes en sus planteos. Hacia finales de esa primera década del siglo veintiuno, YouTube ya se había establecido como el canal de difusión más fluido para los clips musicales y había obligado a la cadena MTV a desplazar sus intereses hacia otros formatos, lo que posibilitó un acceso directo a los contenidos audiovisuales que antes monopolizaba esa señal.
Por esa ventana ingresaron los hits de Lady Gaga en el radar de quienes iban a convertirse en sus fans acérrimos, muchos de ellos anotados en la comunidad queer, que la veían como un estandarte del desprejuicio tal como lo había sido Madonna en los ochenta. Con esa pátina de oscuridad diseminada sobre composiciones de gran brillo, ella se fue haciendo un nombre en el mercado y no tardó demasiado en ingresar en la categoría de estrella global, gracias a piezas bailables que pasaban a ser himnos de discotecas y a sonar en los oídos de todos.
Desde entonces, Gaga se ha dado a conocer en las más diversas facetas y podría decirse que en ninguna ha fallado, como cuando se arriesgó a grabar standards de jazz junto a Tony Bennett y salió más que airosa de una experiencia que a otras les hubiese deparado un esfuerzo impar. Ni qué hablar de su trayectoria como actriz, cuyo último eslabón es la reciente participación como coprotagonista de “Joker 2: Folie à Deux”, conformando con Joaquin Phoenix una dupla imbatible que se dedica a bailar y cantar durante toda la película, además de componer personajes muy exigentes.
Pues bien, a menos de un mes del estreno de ese filme, ella se ha apresurado a lanzar el single “Disease” como adelanto de un futuro álbum, y así mientras celebra Halloween,deja sin aliento a sus innumerables seguidores que aguardan con ansiedad ese nuevo disco de estudio, luego de que transcurrieran más de cuatro años desde el aclamado “Chromatica”. Tal vez en el afán de aprovechar la visibilidad que le ha otorgado su performance en la segunda del Guasón, el martes pasado subió a YouTube este tema que tiene la difícil misión de estar a la altura de aquellos que grabó en 2020.
Y lo primero que cabe señalar acerca de “Disease” es que aparenta ser un regreso a las fuentes, con un video sangriento y provocativo, repleto de los guiños al sadomasoquismo y al gore que la hicieron famosa en sus inicios, a la par que la música del tema suena bastante similar a la de los éxitos del principio de su discografía. Suele ser habitual que, después de llevar a límites insospechados sus creaciones, un artista decida retomar sus raíces y reencontrarse con aquello que alguna vez fue. Habrá que esperar todavía para saber si este revival se agota en una canción o abarca todo su futuro disco.







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