
Juez pone la Gobernación en la mira y desde el Panal le advierten por sus aliados
Gabriela Yalangozian
Luis Juez puso este fin de semana en palabras lo que hasta ahora aparecía como una posibilidad poco clara: su objetivo político para 2027 es disputar la Gobernación de Córdoba. Lo hizo en Río Tercero, durante un encuentro del Frente Cívico, y aunque se ocupó de aclarar que no estaba realizando un lanzamiento formal de una candidatura, la definición que atribuyó a una conversación reciente con Martín Llaryora funcionó, en los hechos, como una señal política.
“Llaryora me dijo que había leído en un diario que quería ser intendente de Córdoba, y yo le respondí: ‘No. No te confundas. Yo quiero ese sillón en donde vos estás sentado’”, relató Juez en referencia al gobernador durante el acto partidario.
La respuesta llegó desde el Panal. Daniel Pastore recogió las declaraciones del senador y puso sobre la mesa una de las discusiones que atraviesan a la oposición cordobesa: el alcance de las negociaciones entre los dirigentes que buscan construir una alternativa al oficialismo.
“Esperamos que vengas por el sillón de gobernador, Luis, y no te entregues en alguna negociación con los libertarios o con Rodrigo. Va a ser un debate intenso e interesante para los cordobeses”, expresó el Ministro de Comunicación en su cuenta de X.
La advertencia tiene un trasfondo político que excede el intercambio entre dirigentes. Juez hace años que tiene a la Gobernación como uno de sus principales objetivos y, en las últimas semanas, también se ocupó de despejar cualquier especulación sobre un eventual regreso a la competencia por la Municipalidad de Córdoba.
El problema para la oposición es otro: todavía no está definido quién tendrá la conducción política de una eventual alianza, ni cómo se resolverá la candidatura y ni qué lugar ocupará cada uno de los principales socios.
El guiño de Juez a Bornoroni
En Río Tercero, Juez nombró especialmente a Gabriel Bornoroni como parte de las conversaciones destinadas a construir una alternativa al oficialismo. “Estamos trabajando con Bornoroni y todos los que se quieran sumar para ganar Córdoba”, afirmó.
El dato adquiere relevancia porque, en cambio, no hubo una referencia a Rodrigo de Loredo. El radical viene consolidando su posicionamiento dentro de la UCR y sostiene públicamente la necesidad de construir un frente opositor para disputar el poder provincial en 2027. Además, ya puso en marcha una estrategia territorial y comunicacional alrededor de la consigna “Volver al futuro”, con la que busca instalar su perfil de dirigente competitivo dentro del espacio opositor. Y su spot conduciendo un vehículo similar al DeLorean de la película ochentosa que da nombre a su espacio, no pasó desapercibida en las redes sociales.
El silencio de Juez no alcanza para hablar de una ruptura con el radical, pero sí expone que las conversaciones dentro de la oposición transitan, por ahora, distintos carriles. El senador exhibe un acercamiento con sectores libertarios, mientras De Loredo procura preservar el peso partidario y más aún lo hará luego de que su espacio asuma la conducción de la UCR este martes, de la mano del legislador Matias Gvozdenovich.
En paralelo, Juez pidió contener las disputas internas. “Tenemos que administrar nuestros egos porque una palabra de más puede ofender a nuestros socios”, sostuvo. La frase adquiere otra dimensión después de la intervención de Pastore, que justamente advierte sobre el riesgo de que una negociación entre dirigentes termine condicionando la construcción opositora (y las aspiraciones de Juez).
Un punto de encuentro
Más allá de las diferencias, hay un elemento que por ahora funciona como denominador común: la intención de disputar el poder al peronismo cordobés.
Juez continúa recorriendo el territorio provincial con un mensaje que fortalece el Frente Cívico de cara al 2027. Se espera que en las próximas semanas se conozcan las fechas de sendos actos en el Oeste y el Norte provincial. Por lo pronto, está en miras un nuevo encuentro departamental en Cosquín.
Justamente había sido en el Valle de Punilla donde sostuvo que no se bajaría de la carrera electoral en favor de Bornoroni. Lo hizo con un efusivo discurso en Capilla del Monte. Ahora, en Río Tercero, volvió a reunir a su dirigencia y centró sus críticas en Llaryora, aunque no sin advertir: “El gobernador tiene un ciclo agotado pero también tiene un gran poder”, sostuvo.
El escenario plantea, entonces, una paradoja para la oposición. Cuanto más explícitamente cada dirigente comienza a posicionarse para 2027, más necesaria resulta una negociación capaz de ordenar las candidaturas. Pero, al mismo tiempo, esa disputa puede convertirse en el principal foco de tensión interna. Cualquier acuerdo que deje heridos dentro del espacio, podría ser letal en el objetivo de acceder al poder en el 2027.
La elección todavía no tiene fecha en Córdoba, pero el tiempo se agota en pos de ungir el candidato opositor. El desafío será que esa competencia interna por encabezar una eventual alianza no termine debilitando, antes de tiempo, el frente que todos dicen querer construir.


Guiño al círculo rojo y a la Mediterránea: Giordano a Bancor

Ferrer, Consalvi y una sintonía que empieza a mostrar dimensión provincial

Dellarossa pos derrota: puerta abierta a Llaryora y consejo a la oposición

Tras el nuevo dato de pobreza, Sturzenegger proyectó desde Córdoba la economía que viene

Zona Fría: Córdoba, afuera del beneficio y sin Vigo en el recinto

Cerca de firmar el acuerdo salarial, Ejecutivo niega tensión con SUOEM

Enroque corto | Pulso Radical: Alfonsinismo, Presupuesto y Cruz del Eje


Con la Casa Radical pintada Gvozdenovich asume la presidencia de la UCR




