
Una majestad rolinga
J.C. Maraddón
El apartamiento de Brian Jones de los Rolling Stones, seguido de su súbita muerte, implicó un cambio en la dirección musical de la banda, que tenía en él a un multiinstrumentista capaz de hacer sonar de modo original a esa formación, adecuándola a la psicodelia que bullía en aquella época. En su reemplazo, el grupo reclutó a Mick Taylor, un precoz y talentoso guitarrista de blues, formado en la escuela británica del género a partir de unirse a los Bluesbreakers de John Mayall cuando contaba con apenas 17 años de edad y una técnica que lo ponía a la par de los más avezados.
Fue el propio Mayall el que lo recomendó a los Rolling Stones, quienes lo hicieron debutar en vivo en el mítico festival del Hyde Park de Londres en el verano de 1969. En las semanas previas, ya había participado de la grabación de dos tracks (“Country Honk” y “Live With Me”) del disco “Let It Bleed”, donde Brian Jones llegó a interpretar las congas en “Midnight Rambler” y el arpa en “You Got the Silver”. Durante los siguientes cinco años, el joven talento haría méritos suficientes para sostenerse en las filas del famoso grupo.
Tras intervenir en álbumes emblemáticos como “Sticky Fingers” y “Exile On Main St.”, donde incluso figura acreditado como coautor de una canción, Mick Taylor empezó a sufrir los celos de Keith Richards, que no veía con buenos ojos el lucimiento excesivo en directo de la flamante incorporación. Hacia fines de 1974, tras desayunarse con que su apellido no constaba en la composición de temas de los que era coautor en el disco “It’s Only Rock ’n’ Roll”, Taylor le comunicó a Mick Jagger que se alejaba de los Rolling Stones, justo cuando iban a arrancar las sesiones de la siguiente producción discográfica.
Fue entonces que se coló el nombre de Ron Wood, conocido por tocar la guitarra en Faces, donde cantaba Rod Stewart. Wood acababa de lanzar su primer disco solista, que había tenido como invitados a Mick Jagger, Keith Richards y hasta el mismísimo Mick Taylor. Además, había colaborado en la elaboración de la pieza “It’s Only Rock ‘n’ Roll (But I Like It)”. Al generarse la vacante, los Stones lo convocaron para acompañarlos en una gira de 1975, por más que oficialmente no se lo podía considerar como miembro estable porque todavía seguía siendo integrante de Faces. Pocos meses después, dejaría a esa cofradía para sumarse al legendario grupo en el que ha seguido tocando hasta la actualidad.
Con menos versatilidad que Brian Jones y no tan virtuoso como Mick Taylor, Ron Wood aportó una dosis de energía vital que desde entonces selló el estilo característico de los Rolling Stones. Y, sobre todo, se complementó sin ambages con la personalidad de Keith Richards, algo en lo que su antecesor había fallado. Con su especial look y su postura escénica de enorme magnetismo, lo esperaban cincuenta años de labor junto a esa marca icónica para la historia del rock, al que está más unido que nunca ahora que de los fundadores sólo queda la dupla de Jagger y Richards.
En 1976, hace ya medio siglo, se publicó “Black & Blue”, el primer disco donde consta su pertenencia a los Stones, aunque en realidad su guitarra apenas se escucha en tres temas, en tanto que en otros cinco se oye su voz en los coros. Sin eclipsar jamás a los dos líderes pero siempre listo para pasar al frente, Ron Wood se transformó en un elemento indispensable en la imagen de los Rolling, con su típico corte de pelo glam, sus camperas y su pose inclinada, en exacta simetría con la de Keith Richards, el violero devenido en un símbolo rockero.
Dentro del tramo latinoamericano de su gira “Fearless: Anthology 1965–2025”, en la que repasa la totalidad de su trayectoria, Wood llega a la Argentina para brindar un concierto hoy en el Movistar Arena de Buenos Aires y otro mañana en el Metropolitano de Rosario. Desde que los Stones actuaron por primera vez en cancha de River en febrero de 1995, el fanatismo de los seguidores locales ha sido absoluto y esta será una oportunidad para que se den con el gusto de disfrutar de la presentación del tercero en el podio del actual plantel de las Majestades Satánicas.
Y es que el medio siglo en el que le ha tocado ocupar ese rol, se ha ganado con creces la simpatía del público, mientras algunos referentes del plantel originario abandonaban la escena, el bajista Bill Wyman por decisión propia y el baterista Charlie Watts por su fallecimiento en agosto de 2021. A sus 79 años, se lo vio el miércoles a Ron Wood entusiasmado por regresar al país más rolinga durante una entrevista televisiva con Mario Pergolini; y orgulloso de haberse ganado un lugar en su banda preferida.


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